El error de pinocho (ENSAYO)

El error de pinocho
“Si dice que (su nariz) crecerá y no crece, es un mentiroso. Pero si miente y crece, dice la verdad. Así que su nariz crecerá mientras diga la verdad” empezamos con esta paradoja de pinocho que nos puede ayudar a entender un poco mas el texto acerca de la historia de la humanidad (desde el punto de vista filosófico)  situémonos en el contexto del ejemplo, pinocho es un ser mágico de madera que si dice una mentira su nariz crece,  entonces con nuestra analogía podemos referirnos al hombre (en su totalidad) siendo pinocho, pero su situación es que al interpretar su versión de la historia universal es donde desconoce y al no conocer miente y crece su nariz, la nariz no es más que una analogía de la ignorancia y el continuo cometer errores en una sociedad(desde tiempos pasados) la lectura nos dice:”lo que nos transmite la historia nos resulta vivo en vista de nuestra propia época. Nuestra vida avanza en vista de las luces que se cruzan entre el pasado y el presente” entonces, ¿el hombre como puede ser el contador de su historia si el mismo vive la historia(va creándola)? retomemos la paradoja de pinocho “pero si miente y crece, dice la verdad” nos revelamos en una encrucijada donde el hombre al ver su historia, y al contarla y tratar de cambiarla volverá a cometer los errores de sus antepasados, pero cometiendo errores corregirá otros, es como un eterno desarreglar algo arreglando otra cosa, pero alcanzara el tiempo para ver arreglado todo, y vivir de la manera que se cree posible, pero que hasta el momento no  se a logrado, pero volvamos al ejemplo y adentrémonos mas allá en la primera frase  “Si dice que (su nariz ) crecerá y no crece, es un mentiroso” que observamos ahí, un juego de palabras que podemos descifrar que es una trampa ya que si pinocho(en este caso nuestro hombre ) dice que crece su nariz y no crece en realidad se ha equivocado, no es que haya mentido, “La mentira implica conocer la verdad de antemano y deformarla, y estar equivocado no es equivalente a ser mentiroso” esto pasa con nuestra manera de entender la historia como una totalidad pero que en realidad: “la cuestión del sentido de la historia no es más soluble por medio de una respuesta que lo enuncie como una meta” aquí entra la cuestión de quién es el hombre para contar su historia si este no la conoce, y lo que conoce esta mal, como es posible que mienta si no sabe la verdad de su historia que desea contar, planteamientos abstractos que sumergen al hombre moderno, y que dan pie a la finalización de la paradoja: “Así que su nariz crecerá mientras diga la verdad” esto es lo que pasa al hombre que filosofa, al hombre que busca entender mas allá de lo que le cuentan, llegar por sus propios meritos a la verdad, pero ¿qué es filosofar? “filosofar es resolverse a hacer que despierte el origen, retroceder hasta el fondo de sí mismo y ayudarse a si mismo con una acción interior en la medida de las propias fuerzas” entonces el hombre ya no es una totalidad sino más bien una independencia que busca encontrar la verdad o en este caso saber cuál es la mentira, puesto que: “la voluntad de vida filosófica mana de la oscuridad en que se encuentra el individuo, del sentirse perdido cuando sin amor se petrifica, por decirlo así, en el vacío, mana del olvido de si mismo que hay en el ser devorado por los impulsos, cuando el individuo de repente despierto, se estremece y se pregunta ¿Qué soy ?, ¿Qué estoy dejando de hacer? ¿Qué debo hacer?”  esto nos demuestra que el hombre y su historia es una verdadera mentira o una mentira verdadera puesto que se necesita de la una a la otra para lograr lo que hoy entendemos como vida o historia, pero y si se cambiara esto y generáramos una nueva historia a partir de este momento cuales podrían ser los términos para una nueva vida filosófica quizás: “sigue esta vida dos caminos: en la soledad, la meditación en todos los modos de la reflexión, y en compañía de los demás hombres, la comunicación en todos los modos de comprenderse mutuamente en el obrar, hablar y callar unos con otros” quizás con esta intención nuestra analogía sobre pinocho, ya no nos preocuparemos si crece o no quizás ahora nos preocupemos ¿por que crece?, ¿cuanto crece? y ¿tendrá un límite de crecimiento?… “si filosofar es aprender a morir, este saber morir es justamente la condición de la vida recta. Aprender a vivir y saber morir es uno y lo mismo”
Isaac Contreras
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