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El extraño juego llamado “Mi vida” (Autobiografía)

Uno de mis primeros acercamientos a la literatura fue este joya….

 

Como se inicio el juego…


Cuando era niño me gustaba ir a la biblioteca que había en la casa de mi padre, revisar los innumerables libros (los cassettes, vinilos, películas en los estantes) me gustaba remover el polvo y leer los títulos,me sentaba frente a ellos como quien ve el televisor… Con sus títulos creaba historias, los unía para crear frases, personajes, una linea, una trama, acciones, finales, ese era el juego, mi juego… fue entonces cuando una mañana hurgando entre los mundos encontré este extraño objeto que capto mi interés inmediatamente, lo coloque en aquel viejo aparato…

Sin saber, fue la primera vez que escuche/conocí a David Bowie, fascinado por la narración(voz) lo escuche ávido una y otra vez (asombrado por la imaginación mis ojos bien abiertos ante lo que se me presentaba, y descubrir que alguien mas jugaba (sabia las reglas de) mi juego…), fue la primera vez que logre percibir la (ir)realidad (de vivir), logre ver la puerta de salida de este universo, perderme en mundos-universos, así empezó mi búsqueda del conejo blanco (con ojos extraños)…

Repetía y repetía una y otra vez, así fue como aprendi el significado de la adicción (que me perseguiría toda mi vida (pero no nos adelantemos a esa parte de mi vida que ya habrá tiempo para contar esa parte del juego)…), el juego entonces se convirtió en la realidad a partir de ese momento…

Mi vida gira entorno a este  extraño objeto, en momentos específicos cada instrumento forma parte del juego, así vivo, rodeado de seres instrumentales, y una voz narrando el juego de vivir (mi vida)….

[CONTINUARA…]

CUENTO: Autobiografía del poeta F. B. Titulada “Me fui a Úbeda a morir”

Me fui a Úbeda a morir*

Hace tiempo, mucho tiempo ya (de los ayeres que rememora la conciencia a cada paso) cuando estaba en las primeras tonterías del amor que se nombra a cada instante: que se expresa infinito y se comprende finito, cuando era joven y empezaba lo que se dice a vivir la vida, cuando me enamore de aquella musa (cuál de todas dirá el lector) de aquella primera que me robó el corazón (e insistirá el lector, cuál de todas)   y me mostró la vitalidad del poeta en ciernes, en esas tardes de amor campana, de horas al atardecer, de manos que no se separan cuando los labios se cansaron de besarse, recorríamos el centro comercial -un domo de aire fresco artificial, un santuario para las hormonas- sin centavos en la bolsa con la nieve en las manos que nos quedan libres, recuerdo aquella sonrisa llena de vainilla y mi carcajada de chocolate, de momento así la imagen se hace presente, sus ojos grandes y fuertes se posan en una estrafalaria sección de telas e inciensos, de música de cabaret y circo, cortinas por puertas, y una calavera en voz de lazarillo, era gracioso que ella me condujera sin decir nada, pero es que era el helado y la risa lo que me envolvía triste en la risa de mi locura –porque ha pasado el tiempo y decir que era amor sería caer en un lenguaje desaforado, y porque soy poeta evitaré signos querido lector- así arrastrandome del puente de nuestros brazos entramos a través de las purpúreas cortinas y el olor a incienso y la música de cabaret y circo, era curioso ver que este lugar desentonaba con el domo de aire fresco, era extraño no haberlo visto antes    –si, a la menor oportunidad nos veníamos a besar, a estar, a no separarnos, éramos niños lector, muy muy niños, otra generación, nada de tecnología- Ella asombrada por las cosas que rodeaban este lugar, figuras extrañas y graciosas, duendes gnomos calaveras animales plantas telas dijes pociones textos y la voz de pronto seguida del grito de mi acompañante y la pronta recuperación del helado, reflejos mi querido lector reflejos, y de nuevo la voz “Bienvenidos sean a la carpa de Madame Turner” inevitable mi risa, y ahogarme en ella, pero mi acompañante esa mujer que hizo de mi raciocinio una parvada de pájaros (sin conocer la luz) asombrada de Madame, quien continuo “estáis en este sitio por la razón…” su falso acento español a todas lenguas y su tono ruso a pocas métricas “Ya se YA se ustedes vienen a que Madame Turner les lea las cartas…” se aventuró como buena comerciante a enganchar a mi bella dama, adivinó que yo era escéptico pero era el del dinero, la pobre bobalina con su sonrisa siguió los pasos y con un beso en la mejilla me hizo cambiar de idea y así pasamos al cuarto para que nos leyeran –a mi la mano, a ella las cartas- nuestro futuro, y así lo hizo, la parafernalia de la otra habitación, la mesa y las dos sillas, de película esto y mas el rostro de asombro de mi enamorada. No recuerdo que le dijo a ella, el helado era demasiado bueno, aparte desde mi posición y con su falda tan corta y mis hormonas tan… tan perdidas, esa vista se volvió un regalo de la naturaleza, mi propia película y el único espectador… Así llego mi turno, Madame Turner pidió mi mano, mi enamorada le había dicho a Madame que me leyera la mano -a veces me pregunto cosas, muchas cosas que no caben en esta pausa, cosas intrascendentes nada importante querido lector, no se preocupe, nada que afecte la trama de esta historia que le cuento- empezó recitando en latín        –y mira que el esfuerzo hizo, pero era gracioso verla intentar- miró, inspeccionó, dibujó mi mano y cada parte de ella con sus dedos –recuerdo que mi primer pensamiento fue que su cortaúñas no le servía un extremo, lo delataba el patrón de corte mal elaborado en cada uno de sus dedos, y que decir de sus uñas mal pintadas (por decir lector, uno de los pensamientos que tengo es: Como hacerle caso a una Vidente cuando sus uñas no son falsas y poco arregladas, las has visto cierto: la veracidad de ellas depende de cuan falsa sean sus uñas y que tan arregladas estén)- me miro a los ojos, empezó a develar “mi futuro”: que sería alguien importante -nunca me dijo en que- que el día de mi muerte habría un gran desfile en mi honor en una extraña ciudad de rascacielos, que la gente se desbordaría por tocar el ataúd que llevaría mi cuerpo, que la alegría reinaría en medio de la tristeza de mi muerte, que mis seguidores tenían  que estar alegres, nada de llanto si no era de risa, que gente de todas partes del mundo harían una de las mayores fiestas en esa ciudad conmemorando mi vida, de ella no me dijo nada (de la eterna enamorada) así continuó por unos minutos entorno a ese evento y otras cosas mas. Salimos de su local, aun recuerdo el color púrpura de sus telas como puertas, mi princesa en turno abrazada a mi, asombrada por lo que le había dicho y lo que me habían dicho, fue así como pasaron un par de horas mas en el domo de aire fresco -nunca entrábamos a las tiendas siempre deambulando o en una banca besándonos, la nieve o la sala de cine- Recuerdo aquella noche las palabras de Madame Turner, las figuras y los olores, las formas y los sonidos, mi helado derretido, lo que me dejaba ver al falda de mi concubina, era divertido ver, saber como me levante de la cama y tome lápiz y papel y empece a escribir  algo que no recuerdo que, pero; Así inicio esta aventura de ser poeta: contradecir el futuro que me estaba esperando. Así pasaron los días, las musas cambiaron proporcional a los t-e-a-m-o-s, los juegos de nombres tiernos y esperanzadores mutando en cada una de ellas, las formas y la experiencia, los gustos y las necesidades… transcurrieron así los años como el pasar de hojas de un libro, de pronto me veo aquí sentado, observando las aves picoteando la comida del suelo en este parque, soy viejo ya, divertido pero viejo, mi trayecto me ha costado, nadie me conoce en esta ciudad, incluso los arboles me dan sombra: creo que ese es mi mayor logro. Se que moriré en esta hermosa ciudad que se ha quedado suspendida en el tiempo, podría decirte los secretos que conozco pero es más divertido que los descubras por ti mismo… sigo escribiendo, no me he arrepentido, algunos de mis libros se han vendido, hay quienes creen conocerme a través de ello, y me rio por eso, somos esas aves que picotean y picotean, dan dos pasos y picotean y picotean… Se que el día de mi muerte no habrá desfiles ni un mísero confeti, que no habrá risas ni baile ni gritos de millares de personas en mi nombre, que no se recorrerán las calles principales con mi cuerpo en movimiento, pienso esto mientras me levanto de esta banca en el parque, caminando entre los edificios antiguos de esta ciudad, siempre me gustó morir aquí, soy extranjero, mi ciudad esta tan lejos, y ya la música crece lentamente, de mi mente a mis labios, el ritmo en mis manos, y mis pies ya bailan en este atardecer que si fuera esto una película seria la mejor escena de este film. Mira como me voy alejando, en ese contraluz, y es divertido saber/creer que vencí al destino.

P.D. Por cierto la cámara de esta película la maneja la muerte, con esa túnica púrpura y ese olor a incienso, y esa risa vainilla y esos ojos chocolate. Mirame que tan lejos he llegado, mira como bailo, a pesar de ser un viejo,  mira cuanta energía, escucha la música de fondo, crece poco a poco, no mires a la cámara, música de cabaret y de circo, esta procesión que esta por empezar y no me sigue nadie gracias a Dios, estoy en el desfile de mi vida y no me sigue nadie.

* Primer capítulo y único de la autobiografía del poeta F. B.  que cuenta como se convirtió/decidió en/ser poeta.

Isaac Contreras

“…” de Isaac Contreras (CUENTO)

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“…”

Música que inspira: Ludovico Einaudi – Oltremare

“Era un poco la hora de Fausto, el momento del pacto.
Casi al alba, el cigarrillo consumido, la copa de vino en la mano indecisa.
El vino, como un guante de tiempo, había escrito Claudio Romero en alguna parte”
Julio Cortázar //  Los Pasos en las huellas

 

…Tan solo Enaudi, míralo ahí, al pobre Enaudi, buscando sus ojos, pobrecito Enaudi en cuatro patas buscando, tanteando la acera en busca de sus ojos, y la sangre, toda esa sangre donde se resbala, saliendo de las cuencas de su cráneo, de su boca, y las lagrimas (¿pero cómo? sino tiene ojos) no, las lagrimas de antes, las de María cuando ella estaba aquí, cuando lloraba, pobre de María, llorando la pobre de María, y Enaudi riendo al ver como lloraba María, oírla gritando mientras Enaudi disfrutaba, y María lloraba,  Enaudi se excitaba cada vez mas entre los gritos de espanto de María y el llanto de ver, de sentir, como Enaudi estaba encima de ella, sin poder moverse, sintiendo toda la acera en su cuerpo y  el peso de Enaudi sobre ella, y la violencia al arrancarle la ropa, y las manos entrando en su cuerpo agresivamente,  María no entendía y rogaba a un Enaudi que disfrutaba el miedo y la negación de una María que sufría aterrada en la acera, si tan solo hubiera tomado la otra calle, si tan solo la hubiera atropellado ese carro, si tan solo Enaudi le hubiera robado el bolso(como parecía/pensaba al principio), tal vez solo golpeado y no esto, ¡no!, no esto que María está sintiendo mientras desgarra su voz en auxilio, en negativas, en llanto, en quejas contra Enaudi, que violentamente excitado, inyectado con ojos de depredador, con esa risa que taladra la psique de María, con esos puños que desfiguran el rostro de María, con esa verga que lesiona la virgen vagina de María, con ese filo de cuchillo que le roba la vida en alientos a María, a ritmo de los golpes del cráneo (sobre la acera) de María, entre gritos de Enaudi al eyacular en el útero de María sin vida, apagándose lentamente aquella ultima postal grabada en la mirada de María, María violada viendo esas dos estrellas lejanas en el cielo despejado, un cielo que María nunca había visto tan nítido, tan natural al ojo, (tan hermoso diría quizás otro ser humano en ese momento, pero no en la situación de María pero si justo en el mismo tiempo en que María es violada y ve el cielo)  a los ojos de Enaudi comprobándola sin vida, limpiándose la verga en el vestido desgarrado de María, burlándose de ella entre comentarios originales del momento, quitándose de encima de María y sentándose a un lado de ella (pero sin ella, que viaja hacia esas dos estrellas, las ultimas que vio o ¿que ve? No sé cómo se diría cuando uno ya está muerto ¿sigue viendo eso o ve como si estuviera vivo? esas mismas estrellas como sus ojos) recobrando el aliento, la calma, sacando un cigarrillo de su chaqueta, encendiéndolo, mirando el cadáver de María, viendo la posición de María y adoptándola Enaudi, observando ahora el humo que viaja hacia las estrellas (esas mismas dos estrellas que vio María y a las que se dirige aventajando al humo que se acerca serpientemente rápido) percatándose de las nubes y la posible tormenta, volviéndose a sentar en la acera, a fumar y a acabar el cigarro, a subirse el pantalón y a levantarse, abrochárselo, acomodarse la camisa y la chaqueta, a pasarse las manos por el pelo, y a contemplar el cuerpo desnudo de María, quedarse  absorto en la sangre que sale de la vagina y de la herida,  la luz de la luna tan grande acabándose por las nubes , tocar sus senos con la suela del zapato, recorrer el cuerpo de María hasta llegar a su vagina, ver los golpes marcados en la piel, el exceso de sangre  sobre su cuerpo y en la acera, cerrar  con la punta del zapato la boca de María para que no se escape su alma (tarde, muy tarde, ya casi llega a esas estrellas que ya no se ven por las nubes, y ahí detrás está el humo del cigarro elevándose) darle la bendición, darse cuenta de que tiene abierta la bragueta, subirla, escuchar y ver al cielo, los primeros truenos y luego no ver nada. Tentando el suelo, la sangre, el cuerpo de María, buscando Enaudi sus ojos en la acera, pobre, pobre Enaudi, tan solo, Enaudi, míralo ahí, al pobre Enaudi, buscando sus ojos, y las estrellas (esas que se ven de nuevo) ahora brillando (una más que la otra) en los ojos sin vida de María.

Isaac Contreras // Libro: “El esqueleto del alebrije”

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“SOLILOQUIO” por Isaac Contreras

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Este es un cuento/ejercicio que depende de la dislexia del lector para dar sentido (o no) a lo escrito… la nula utilización de puntos, comas… como característica principal del cuento para alimentar la hoguera de la lectura…

El lector tiene la libertad de agregar la coma punto o lo que desee y  donde quiera, donde se le acabe el aliento, donde piense que se debe de detener, donde no esté entendiendo, donde crea que deba o no deba… libertad para hacer partícipe al lector en este soliloquio de locos



“SOLILOQUIO”

…Muchas historias en una historia que no la tiene…

…Maestra del desdén pio pio grita el cántaro a la olla hasta romperse agua por todo el piso resbalo por el tobogán a gritos de miedo que se va transformando en alegría decidido mas por remordimiento a la vergüenza que será la burla lero lero repite el perico lero lero fue lo único que aprendió en la casa de mis padres y hoy a muerto enterrarlo en la arena bien hondo que solo quede la cabeza y así tenemos un cuerpo y asustamos a mamá risas por el cuerpo de mujer que le hemos hecho a papa risas carcajadas dejarlo ahí solitario en medio de la calle con la lluvia quien diría que sería un asesino antes di que lo dejamos ahí pobre de quien lo levanto ya ves las consecuencias primera plana hubiéramos sido famosos por una vez en la vida quieres callarte y dejarme ver mi programa por quinta vez te lo digo la cena ya está servida y no pienso calentártela anda anda poquito más así si ya esta se está parando sigue sigue ahora ven aquí acomódate no así no déjame a mi no te mueves yo te guio un paso para delante y otro para atrás déjame ser quien lleve el ritmo en el baile izquierda derecha uno dos uno dos ves que fácil así si así ahh si si así ahí mas fuerte si si mas por favor mas si ahh que rico si sigue no pares no pares no te detengas ahora ya casi si ya ya no mejor sigue si un poco más si apúrale que ya casi vienen si así que rico ya vienen si rápido ya vienen corre corre ya nos vieron agarra todo lo que puedas y corre si esas joyas o aquellas corre ya olvida todo corre por tu vida por el amor de dios cuantas veces te he dicho que no te distraigas que ya está servido el desayuno no olvides darle de comer al perro ya me voy a trabajar en la noche regreso borracho y loco y no se te ocurra levantarme la voz si no quieres que te rompa el hocico una vez mas échele mariachi con ganas cántele que esta serenata tiene que levantar a toda la cuadra pues es para mí chaparrita preciosa que sepa cuanto la amo vamos échenle que por eso les pague con la misma moneda se cobra la traición pero no te olvides de que el perdedor tiene la venganza de su lado y qué decir de la hora ¿qué hora es? joven me puede decir la hora si es tan amable por qué no te fuiste con el eh dímelo ¡anda! ¡dímelo! Quiero escuchártelo decir grítalo porque carajos no le pasaste la pelota estaba solo y no digas que no lo viste ahí solo en medio del parque alimentando las palomas se miraba tan viejo tan cansado es todo esto y repetirlo una vez más si ni me vas a escuchar pero cuando quieras regresar te estaremos esperando no te olvides de nosotros sabes dónde encontrarnos uno dos tres por todos mis amigos que se encuentran allá si oficial allá esta por favor ayúdelo llame una ambulancia le han dado un balazo no no lo sé un loco que se acerco y nos empezó a hablar de dios en cuanto abrí la puerta de mi casa no se cuanto tiempo escuche decirle todas aquellas mentiras repetía siempre  que yo no fui que yo no era quien estaba ahí que te han mentido que yo no la conozco el muy ingrato pero aun no has escuchado lo peor que se atrevió a decirme el muy muy romántico se acerco se hinco y me pidió matrimonio no sabía que decirle no me lo esperaba cáncer y terminal de autobuses o ¿aeropuerto? Si donde queda el aeropuerto más cercano vera es que no soy de aquí y allá creo que allá esta lo que estas buscando ¿pero a que se refiere? No se no se ingles pero me gusto mucho la melodía aunque no entendía la letra la música era muy buena la hubieras visto las grandes tetas que tenia y qué decir de culote así de grande fue la herida ni me lo creerías para que te lo digo si ya lo sabes pero que va te lo repito si si con mucho gusto claro que no nos vamos por el norte y a la tercera doblamos o era el cuarto de huéspedes donde fue el asesinato no recuerdo bien pero creo que era cuatro cuatro dos la formación tú estás loco la formación de valores rige una sociedad ¿de casualidad te escuchas cuando dices esas estupideces? El hombre va a volar te lo digo yo, se va en avión la próxima semana si supieras que pavor le tiene a las arañas y qué decir de las vacas la mejor carne para asar junto con unas papas al horno Hitler mando a muchos judíos era un ingrato saber que me dejarías pero te entiendo yo también lo había pensado darle vuelta a la pagina seguir leyendo terminar un capitulo mas y pausa me vas a dejar ver esto o vas a seguir hablando ahh ¿con que si? Perfecto mira esto te gusta lo hice para ti con mucho amor y mucho sentimiento al escuchar acepto en la boda todo era perfecto digno de fotografía pero no se le ocurre grabar al muy inepto y ya tenemos perdido un video de nosotros teniendo relaciones publicas y privadas las llamadas madre sin que nadie nos está escuchando deja te cuento que hice después de que escuche el piip usted puede dejar su mensaje iba en el interior de una botella vacía ¿quien se tomo el último trago? De seguro fuiste tú verdad putita o quien más si no la maestra pudo dar ese discurso tan enternecedor el día de la graduación si te digo que tiene una alta graduación mis lentes ¿esos?  No los otros relojes los perdí apostando a que si a que no que si te digo que no quien iba a creerte todas estas tonterías ya ves existe gente que le gusta esto ni que lo digas me han dicho que sabe lo que hace yo no le creo tanto pero bueno veremos al menos el restaurante es bonito pero las butacas están muy incomodas calla ya va a empezar la película de todos modos ni le entiendes esta en otro idioma y sin subtítulos ahorita mismo los bajo del internet y te mando los datos a tu ordenador para mañana la junta o no podrías cancelar esta compra que he hecho por favor es que soy nuevo en esto y no sé cómo decirte que te amo tanto pero a veces tengo miedo de lo que hay debajo de mi cama papá yo lo he visto hay un monstruo  ahí si hay justamente ahí me duele doctor desde hace tres días que traigo una resaca pero la fiesta estuvo buena y qué decir de la noche que pase en la cárcel todo por borracho la mato por borracho y se quiso dar a la fuga el muy sinvergüenza le llama a su abogado y nos cancela el restaurante nada mas por que se le hincho un huevo y vámonos de prisa al doctor se le ocurre decirle de la peor manera que ha muerto que falta de tacto tienen los adolescentes si son vírgenes y tu a poco tienes toda esa experiencia bueno aquí dice en tu curriculum que sabes más de tres idiomas pero lo que no entendiendo es como se pudo incendiar la casa es tan extraño todo esto es que te  extraño un acto de rebeldía llegar y romper los vidrios del banco solo a través de la palabra llegaremos a ser libres te lo digo yo anda pruébalo al menos una vez no te pasara nada anda no seas marica dame un beso cierra los ojos te tengo una sorpresa vamos a ser padres estoy embarazada eso fue lo último que le dije antes de abortar la misión Houston espero confirmación me escuchan ¿me escuchan? ¡yo no estoy loco! Me escuchan voces del mas allá denme el poder de llevar a cabo esta noche les tenemos un programa muy divertido y aparte barato no sabes lo bien que nos la pasamos de arriba a abajo de un lado para la próxima vez ni se te ocurra venir a donde trabajo podrían vernos y decir que bonita pareja pero claro tú te levantaras como siempre a pedirla palabra hermano escucha la palabra del señor y el te dará todo lo que quieras pero siempre y cuando le pagues con intereses pero no confíes en él siempre es lo mismo contigo te cuento todo esto y tu ahí sin escucharme pretendiendo que no me entiendes con cara de idiota  yo eso es lo que me estás diciendo mujer que soy un súper héroe pero no se lo digas a nadie porque esta mañana receloso estaba muerto y no se le ocurre  venir aquí conmigo y ya ves aquí esta es ella la que me dijo que si y ya solo estamos esperando solos tu y yo pero no olvides que próximamente entenderemos porque el estudiante esperaba ahí afuera a la  maestra…

Isaac Contreras
Libro: El esqueleto del Alebrije

“Que va a querer wero”

“Que va a querer wero”
por Isaac Contreras

-…aguánteme jefe… es que todavía está muy caliente todo…- el único que no lo llamaba “candidato” como venían haciéndolo el resto de la gente, que le tenían respeto o miedo, halago, haciéndole la barba, sobándole los huevos, pidiendo un hueso, o algo más cuando hablaban con él, lo que siempre rodea a un candidato para gobernador de la ciudad -ya casi está listo nada más deje que se enfrié un poco wero…-

-apurale cabron!- dijo el candidato a gobernador -¡Que traigo un chingo de hambre!-

El candidato no dejaba de ver la olla, la carreta, la banqueta, los carros que pasaban cerca y la gente que se sorprendía al ver al candidato en un puesto de tacos, en alguna calle de la ciudad, los transeúntes y automovilistas primero se sorprendían…luego: los que lo apoyaban pensaban: ohh que buen candidato, apoyando a las micro empresas y a sus ciudadanos, un candidato que conoce y recuerda sus orígenes. Los contrarios, los que no votarían por él pensaban: solo es una nueva farsa más, ahora resulta que come en la calle, muy finolis que se ve pero resulta que come en la calle, esa nadie se la cree, solo quiere  votos, solo es para taparle el ojo al macho, quiere que los noticieros lo vean en la calle para que no descubran las tranzas que hace para ganar la candidatura. Los ajenos a la política solo miraban a un señor rodeado de dos hombres corpulentos vestidos de traje negro y con gafas negras, que estaban en una carreta de tacos como  muchas en esta ciudad, pero se sorprendían a ver a dos trajeados en una carreta de tacos no muy limpia y no muy conocida…

El candidato a gobernador pensaba nada más en los tacos, y en cuanto más iba a esperar para probarlos de nuevo, que el hambre ya era demasiado -apúrale cabron que me estoy muriendo de hambre!-

-tranquilo wero, ya casi están, deje que le entre un poco de aire a la olla mi jefe… ya casi…- el taquero abrió la olla, un vapor se esparció, ascendiendo golpeando la lona que cubría la carreta, se formó una especie de hongo con el humo y los guardaespaldas dieron un paso atrás, salieron de la sombra que producía la lona y los rayos del sol se magnificaron en sus oscuros trajes, el sol en la cara, el gobernador al contrario dio un paso hacia delante,  quería oler los tacos, se llenó de vapor, produciéndole un inminente sudor en el rostro,  un guardaespaldas saco una servilleta de la bolsa interior de su saco, esperando que el gobernador se la pidiera, no lo hizo, estaba concentrado en los tacos dentro de la olla.

-No quiere nada de tomar jefe, tengo sodas, agua de Jamaica y …-

-no, no… todo está bien…- sin dejar de ver los tacos contesto el candidato, inhalando aun el olor que salía de la olla que estaba en la carreta.

-ustedes no quieren nada, una coquita o una de sabor, están bien heladas! Pal calor weros- dijo el taquero a los dos guarda espaldas.

Se voltearon a ver, traían la cara empapada de sudor y las grandes gafas empañadas, uno de ellos todavía tenía el brazo estirado con la servilleta para el gobernador, se miraron por un rato y el de la servilleta, con un ademan con la cabeza le dijo al otro <<¿!pedimos o que!?>>  Solo un ademan: levantando un poco la cara y en exceso la ceja asomándose sobre el gran armazón de los lentes negros, el otro subió los hombros <<no sé, creo que no debemos…>> un ademan: subiendo los hombros y bajando las comisuras de la boca.

-les están hablando chingado, ¡contéstenle!-  el candidato grito, parecía estar dentro de la olla de los tacos, sin ver a los guardaespaldas, estirándole una de las manos y tronando los dedos.

El guardespaldas que tenía la servilleta giro de sorpresa, pensó que el gobernador le estaba pidiendo la servilleta, se acercó rápido y se la puso en la mano con la que le estaba  tronando los dedos, el candidato de golpe dejo de ver el interior de la olla y sorprendido le dijo al guarde espaldas

-¿Qué chingados es esto?

-ohh perdón señor.. pensé que… pensé que quería una servilleta mmm.. para… si… el sudor…lo… lo …lo siento señor..-

El candidato le regreso la servilleta rápidamente y con la misma velocidad se la quito de nuevo, dejando inmóvil al experto en tácticas para desarmar a presuntos enemigos que quisieran hacerle daño al candidato, sorprendido y aun sin saber que había pasado el entrenado guardaespaldas quedo inerte frente al candidato que se secaba el sudor de la frente.

-entonces van a querer algo weros…-

No respondía ninguno de los dos guardaespaldas, antes de voltear a verse de nuevo, el candidato les trono con ambas manos los dedos, una mano más fuerte que la otra por la servilleta que se encontraba empapada  entre los dedos.

-u…una.. una coca-

-¡que sean dos!…!por favor!-

-perfecto…  ¡HEY! ¡Pedro!, dos coca colas para los weros… ¡Pedro!-

Pedro dejo de limpiar la mesa de plástico que cubría la banqueta y moviendo las sillas fue a la hielera buscando entre botellas de vidrio.

-¡Las de más abajo pedro!, las más heladas…- le grito el taquero.

Pedro ya había sacado dos coca-colas pero las regreso a la hielera taponeada con una bolsa de plástico, para mantener el agua y el hielo que se consumía por el calor, Pedro hurgo entre la gran hielera despintada que alguna vez fue roja,  saco dos coca colas del fondo, le paso el mismo trapo con el que limpiaba la mesa; quitándoles el exceso de agua del fondo, las abrió con el destapador que se encontraba clavado en el poste de madera que servía de soporte para el cerco del lote protegido y en venta.

-¡cabron! ¿ya estuvo o cuánto falta?- el candidato con tono un poco desesperado por el hambre, por el olor que salía de la olla, por  el taquero que ya estaba cortando la verdura.

-‘pereme’ tantito jefe… ya casi, ya casi…-

Pedro les entrego las coca-colas a los guardaespaldas. Quien le había provisto la servilleta al candidato le dio un gran trago hasta bajarla a la mitad, Pedro lo vio con asombro, <<alguien traía sed>> pensó Pedro, el otro guardaespaldas con otros dos intentos llego a la mitad de la botella.

El candidato a gobernador pensaba en comprar toda la olla y comerla en el carro rumbo a la oficina o en la misma oficina, estaba tan cerca que… pero no serviría de nada, no podría comerlos, el taquero era el único que los podía abrir y preparar con tan deliciosa manera de hacerlo, recordó aquella vez que se llevó la olla y aprendido el error, ningún taco pudo abrir, no pudo comerse ninguno. Olvido todo aquello cuando el taquero saco al fin  la hoja de tamal, la sonrisa cubrió su cara,  el estómago rio y Pedro lo escucho cuando le llevo la segunda coca a uno de los guardaespaldas,  el taquero llevo la hoja de tamal a la tabla y con rápidos movimientos abrió el orden de las hojas, como la clave secreta de una bóveda, saco el taco de ellas, el taquero sonrió porque la espera valió la pena, en el punto máximo se encontraba el taco, el candidato sonrió aún más, desbordando su sonrisa, al ver la alegría del taquero, el candidato se acercó y estirándose  vio el colorido taco, tan vivo, tan delicioso, se froto las manos y aplaudió –!Eso mi wero!, tu si sabes pinchi wero…- y volvió aplaudir, a saborearse el taco.

El taquero sabía que él era uno de los candidatos para gobernador de la ciudad, sabía que color de taco comía cada dos días cuando venía a su carreta, ya no tenía que preguntarle.

-ya casi jefe, ya casi- el taquero le dijo mientras picaba lo último de la verdura y unía la salsa secreta al plato, echo la verdura sobre la salsa que mezclo con la cuchara de plástico.

-ey tu morro, una coca cola no…- el candidato animado llamo al chico, Pedro seguía limpiando el mismo sitio de la misma mesa con el mismo  trapo, lo escucho y fue de nuevo a la hielera. –de las de abajo ¡EH chamaco!-

El taquero puso a lado de la salsa con verdura, el taco, que había sacado de las  hojas de tamal

-aquí esta jefe, listo, ya- mientras le estiraba el plato.

-váyame preparando el segundo de una vez wero- sonriendo le dijo mientras tomaba el plato. Pedro le ofrecía la coca cola abierta, y con la cabeza el candidato le indico que la pusiera sobre la carreta.

El candidato se saboreó el taco, pasando la lengua por los labios,  con los dedos exigidos tomo el taco, lo chopeo en la salsa especial, y con una gran mordida dejo el taco a la mitad, el taquero mientras sacaba otro taco en vuelto en hojas de tamal observo a los guardaespaldas: -y ustedes no van a querer weros… un taquito, uno aunque sea, ‘tan buenos…-

Los guarda espaldas se acercaron a la carreta, se quitaron los lentes, nunca habían visto ese tipo de tacos, el candidato saboreaba la segunda mordida de su plato, paseaba su dedo sobre la salsa y llevándoselo a la boca.

-Tengo de varios colores, de cuales van a querer: tengo azules, rojos, blancos, verdes, amarillos, naranjas, de todos tenemos de cual van a querer… díganme weros de cual va ser-

El taquero sabia el color que le gustaban al candidato, como el de su partido, siempre el mismo taco, pero, estos eran nuevos guardaespaldas, nunca habían comido aquí, los dos hombres de traje negro se voltearon a ver, uno de ellos dejo la segunda coca-cola sobre la carreta de tacos,  se quedaron pensando, dubitativos, uno observo la cartulina donde venían el nombre “Tacos el wero” los tipos de tacos y los precios, el otro guardaespaldas, que había entregado la servilleta, volteo lentamente como animal acechado, hacia el candidato, tenía que pedir el taco del color del partido político o….

-¡aquí le va el segundo taco jefe!… entonces de cuales van a querer wero- observo al guardaespaldas más cercano, que buscaba la servilleta en su saco, la misma que le entrego al candidato…