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CARTA (X)”Todog olambolic Todog”*

O de como consegui ser conserje en un manicomio de brasil y conocí al creador del Todog.

Te escribo desde un lugar que no imaginas, he recorrido el país y he contemplado sus paisajes, la música, la selva y su gente, construyen un hermoso recuerdo en mi memoria: te escribo desde mi última parada (hasta el momento) Brasil.

Después de conocer este bello lugar  y trazando mi próximo viaje he conseguido un empleo, conserje en un manicomio (si lo sé, imagino tu rostro en este momento) el viaje ha sido fantástico, vivo para escribirte las aventuras que me suceden en este accidente que llamamos vida, así tu ausencia es menos y siento que te platico todo esto mirándote a los ojos, aunque se que me miento, porque estas ganas de verte crecen cada día mas imaginando tu sonrisa al despertar.

No te adelantes, se lo que estas pensando, por el trabajo no me preguntes (eso es motivo para otra carta) lo que te quiero contar es acerca de uno de los nuevo pacientes. En mis jornadas dobles (incluso triples, necesito sacar dinero para poder seguir viajando, no te preocupes ya imagino tu cara al leer esta parte, claro que  duermo y como bien: tan bien como lo puede hacer un viajero cumpliendo sus sueños, todos son muy amables en este lugar) he notado que su presencia es diferente a todos los demás, camina por el jardín despreocupado, cuando nadie lo ve, habla (el dice que son sus mejores amigos) con Rimabud y  Baudelaire, dice que desde los 23 ve a Rimbaud, Baudelaire fue mas tarde cuando llegó, él los define como “Rimbaud es la tempestad. Baudelaire es el viento”*.  Lo he estado siguiendo, observando , analizando qué es lo que hace en este lugar, el no parece ser, pertenecer, a uno de los habituales pacientes de este lugar, pero, dime que loco parece ser un loco en verdad,  pero el me lo dijo una vez: “El loco no piensa en la colectividad”*.

Me llamó la atención que siempre cargaba con un perro azul de peluche, me acerque para platicar con él, su perro fue el motivo para iniciar la conversación, le pregunte el nombre de su mascota y me contesto: “Mi perro azul no tiene nombre. Nada de lo que me gusta tiene nombre. Todo lo que es peligroso tiene nombre. No se da el nombre a alguien para diferenciarlo. Sino, ningún nombre seria igual. El nombre es dado para que te iguales o te diferencies de los otros. Él vuela. Él anda en aeronaves. Él es mi perro azul.”*  Se acerco más a mí, vigilando que nadie lo escuchará: “Tiene otra cosa buena en comparación con los perros de pelo y hueso: no hace popó ni pipí en la casa. Todo lo que tengo es a mi perro azul”*, Ese día pase más de 5 horas platicando con él, su mente es tan lucida, que sólo un loco podría tener (es el precio que se paga por el conocimiento, alguna vez lo dijiste recuerdo muy bien cuando hablábamos de aquel verso incial de howl en aquellas noches de terraza rodeados por nuestros buenos amigos), me dijo que él esta aquí por que se tragó a un grillo, unas veces me dice que se tragó un chip, otras que se tragó a un grillo que tenía un chip, que los extraterrestres lo secuestraron y que cuando cumpliera 18 regresarían por él, ya tiene más de 30 años y aun no han regresado, me comenta.

He tomado un doble trabajo en este manicomio, conforme pasan los días soy conserje y cubró en el turno de la tarde y a veces en la noche a uno de los guardias, así he logrado pasar mas tiempo y platicar más con este ser lucido de ideas extrañas, cada día su estado de animo cambia radicalmente, hace un mes, justamente hace un mes salió de su habitación, yo cubría el segundo turno de conserje y se acerco a mi: “hoy desperté queriendo decir cosas bonitas”* y se fue contento hacia el jardín, por la noche cuando cubría el turno de guardia pasaba por las habitaciones y escuche que hablaba con alguien, me acerque a su puerta: “No soy nada, Rimbaud.  ¿Quieres un cigarro? Nunca seré nada. No puedo querer ser nada. Aparte de eso tengo en mí todas las medicinas del mundo. Rimbaud, seré siempre < el que no nació para esto > seré siempre el que esperó a que te abrieran la puerta en una pared sin puerta”* (esta fue la primera noche que supe de Rimbaud y de Baudelaire, ya te imaginarás como reaccione yo).

Esa misma noche escuche gritos en su habitación, al parecer Rimbaud quería suicidarse, pero él logro detenerlo, los otros guardias y los doctores dijeron que era normal entre ellos, no supe si se refería a los pacientes en general o solamente a él y a Rimbaud, todo en este lugar es una atmósfera extraña, un brasil dentro de brasil,  un lugar donde los mejores amigos eran escritores muertos de un paciente, donde las noches eran un cuento digno de escribirse, pero sobre todo vivirse, porque este lugar como él lo dijo alguna vez “todo se volvió Van Gogh la luz de las cosas fue modificada…”*

Dice que los lentes que le han dado aquí, sólo puede  ver el interior de las personas, pero no habla con los demás pacientes, sólo con el temible loco, pero el temible loco  le tiene miedo a él,  era algo irreal que la personas que causaba más temor en este lugar le tuviera miedo a él, un ser tan “normal” sólo porque la voz le recordaba a la de su padre, quizás los lentes si podían ver el interior de las personas, quizás el fingía aquella voz para imponerse al temible loco y a los demás, “Nomás no era lider porque loco esta cada uno en su paranoia. Loco no piensa en la colectividad”* .

Una vez mientras fumaba en el jardín esperando el amanecer dentro de este lugar, todo iba tranquilo, escribía una de las cartas que te envíe junto con esta que estás leyendo, se me acerco preguntándome qué es lo que escribía y me pidió un cigarro, yo le conteste que te escribía a ti.

Mientras fumamos le hable de ti y todo lo que significas en mi vida, de todo lo que hemos pasado, de como fue ese instante inesperado en el que nos conocimos y lo cambio todo para alimentar este inmenso amor que nos envuelve y nos convierte en un sólo ser universal que crece cada día más.

Él al terminar el cigarrillo (había perdido la cuenta de cuento fumamos esa noche) y pisarlo repetidamente con el pie derecho me dijo: “La última vez que fui amado, ella dijo que no me amaba. Se había enamorado de la locura que hay en mi. El loco a veces es muy seductor”* después de unos segundo en silencio se echo a reír, su risa contagiaba, después me contó de su infancia y de su familia que viene de visita, me contó de su ataque de violencia que le hizo destruir la casa de sus padres, después simplemente se quedó callado observando el cielo de Brasil,  mientras sacaba otro cigarrillo y dijo en voz alta recordando algún momento de su vida, se podía ver en sus ojos, habló para reconstruir aquellas imágenes de su memoria, como si se lo dibujará  para el si mismo “No besé a la primera muchacha que amé. Besé a otra chica para aprender y sólo después, besar de un modo mejor a la que yo amaba. La que yo amaba lo vio y me dio una patada en el trasero”*,  volvió a tirar el cigarrillo metódicamente como el anterior (los cigarros no se los fumaba completamente, había creado una colección de tabaco a medio fumar) le dijo a Rimbaud y Baudelaire que ya era la hora de dormir que se despidieran, se dirigió hacia su habitación adentrándose a la negrura de aquel pasillo: se fue hablando con Rimbaud y con Baudelaire, al parecer uno de ellos le había preguntado algo, porque  él a manera de respuesta dijo: “Somos animales nocturnos. Imágenes y sonidos nocturnos nos intrigan. Aquí existe el grito que es la forma de comunicarse. Hay un enigma detrás de cada loco…”* así se fue hablando y perdiéndose en la lontananza, tome la cajetilla de cigarro y juraría que me quedaban aun mas, por un momento pensé que Rimbaud y Baudelaire también habían tomado algunos, de pronto, recordé, que no eran las horas para que los pacientes anduvieran por los pasillos, y recordé lo malo que era para ser guardia, pero no le dije a nadie, esto te lo escribo sólo a ti.

Sus ideas eran increíbles, se que te encantaría platicar con él, es al parecer gran admirador de Beckett, te encantaría escuchar su teoría de como logró descifrar el lenguaje de todas las criaturas de la tierra, Todog lo llama.

Los días pasaban lentos dentro de este lugar, pero con ellos aquí el mundo es diferente, tiene su propia manera de rotación.

Él y yo habíamos seguido el juego que tú y yo dejamos pendiente, esta es mi manera de recordarte (una de muchas) a todas partes que voy, se que te gustará el regalo que tengo para ti, una caja llena de preguntas y respuestas del mundo,  es el juego de preguntas, ya sea él o yo iniciábamos con una pregunta escrita en un papel, el otro la contestaba y manda una nueva pregunta, pero, por qué te explico el juego si tu fuiste la que lo invento.

Yo inicie la partida: “¿Que es la soledad?” y el me respondió con otro papel: “Es vivir sin obsesiones. Pero en la vida a veces tenemos que elegir entre doblar la punta de un cuchillo con la lengua o dejarse quemar en el fuego ¿que es peor?” su respuesta me dejo atónito, que opinas de ella, ¿qué contestarías tú?

Otra de las preguntas que le hice fue: “¿Qué es una conclusión?” y el respondió ” Es la certeza de perder defensas”.  Te escribo este par de preguntas/respuestas para que conozcas un poco mas de su mente, para que crezca tu ganas de devorar la caja de pensamientos del mundo (una caja de pandora en el lenguaje de babel).

Cuando cubría el turno de guardia se hizo habitual las largas platicas de noche mientras fumábamos, sé que no era lo correcto y me regañarás por eso, pero, no podía negar las platicas a quien una vez me dijo que antes aquí: “Todo era un poco quedarse callado todo el tiempo como si nadie mereciera que dijeras algo noble e importante”* y sabes que este viaje que emprendí desde hace mucho tiempo, siempre uno de los motivos fue conocer gente extraordinaria en este mundo, seres que fueran libres de decir y sobre todo apasionados por decir y hacer lo que piensan, conocer la mente humana y sus universos,  y a fin de cuentas las noches en brasil son extraordinarias es inevitable no filosofar, hablar de la vida, y de cualquier cosa, a fin de cuentas todos estamos locos.

Una de esas noches de cigarrillos e ideas al alba, fue acerca de uno de los viajes que había realizado, le contaba de las personas que había conocido y de como las vidas de las personas es tan distinta pero a la vez una misma, no se como llegamos a hablar de la vida de Humpty Dumpty y de como lo conocí y todos los sucesos que vivió (la que ya te había escrito en una de las cartas que ya has leído) en sus ojos había un dejo de añoranza, de sufrimiento, de imposibilidad, me contó su vida, del suceso que lo trajo aquí y fue cuando en una especie de reflexión, me dijo: “Cualquier ser -por mas mierda que sea- tuvo infancia, tuvo adolescencia. ¿Como repercuten estos hechos en la vida adulta? ¿Será que mi infancia definió quien iba a ser?  Yo era un niño tranquilo. La mirada perdida. Aveces me pregunto, por tener tantos problemas, si mis padres no me habrán ocultado algo. No jugué al doctor con mis amiguitos. No fui violado. Mi novia era una muchacha bonita. Tenia todo lo que quería. ¿Por que el destino había hecho eso conmigo? ¿Cómo fue la infancia de Hitler?”*. Después de un momento de silencio contemplando la luna de aquella noche, él continuo: “pero lo que cada uno inventa es un disfraz de carnaval. El disfraz puede ser mejor o peor. En algunos casos. puede incluso ser nefasto. Peor que ser loco es ser una persona nefasta. Nefasto y loco, solo temible loco.”*

Al día siguiente Temible loco había muerto de manera extraña, él mientras el cadaver era llevado en camilla, se acerco y me dejo un papel en la mano: “¿Será que fui yo quien mató a Temible?”*.

Un mes después, a él lo habían dado de alta, se acerco a mi el día de su salida y me dio un gran abrazo, me entrego un paquete en vuelto en periódico y salió por el ahora iluminado pasillo hasta perderse en aquella luz, abrí el paquete, descubriendo con alegría que eran sus cuadernos de diarios y una nota que decía: “Un hombre sin miedo del terror que es vivir sin miedo”*.

Esta carta te la escribo apunto de partir de Brasil, fumo este cigarrillo por última vez en este manicomio, y me despido de ti hasta  la próxima carta, quiero que esta carta sea infinita por todo este tiempo que no te escribí, pero nada se puede comparar con este sentimiento de extrañarte a diario, mi barco sale en un par de horas, y ya el sol se muestra en los primeros rayos pintando el cielo, y solo queda despedirme con el primer escrito que inició en sus diarios (junto a esta carta van sus diarios ya te habras dado cuenta para que los leas y lo conozcas aún más) esta frase que describe inmejorablemente mi instancia:
“Los manicomios son lugares muy bonitos. Son lugares con muchas flores y árboles. No me quede en un lugar de cinco estrellas, tampoco me quedé en el peor lugar”*.

P.d.
“Todog olambolic todog”* ya lo comprenderás cuando leas los diarios que te envío, porque el lenguaje todog es una forma de amenizar nuestra culpa y nuestro dolor.

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* Fragmento del libro “Todos los perros son azules” de Rodrigo de Souza Leão

(Portada de libro en mi) Instagram: https://www.instagram.com/p/BJr2LUqAEsz/?taken-by=soyunalebrije

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CARTA (IX): “Pero, ¿cómo fijar el momento exacto en que empieza una historia?”*

Aquí estoy, sentado, esperando, observando a mi alrededor, he llegado al sitio marcado, ya he hablado con la bibliotecaria que fue a buscar el libro, te reirías al saber que los estereotipos son tan reales, lo curioso es lo que acaba de pasar, es por ello que te escribo, en este sitio entre tantas tumbas, el aire es frío, hay niños que corren entre los sarcófagos, ¿cómo capturar una risa en esta carta para que la escuches? te decía, el motivo de esta carta es, como lo dije al inicio, que conocí al padre de los relatos, ¡SI! Justamente en esta biblioteca, quien iba a pensar que estaría junto a mi, en esta sala de espera, de lectura, de duermevelas… ¿que como supe que era él? Yo no lo supe él me dijo, ¿cómo se que era él y no un charlatán? Sencillo el libro que tenia en las manos estaba al revés. ¿qué que otra prueba tengo para darte razones reales? Me contó la historia que estas leyendo.

Me contó también que nunca encontraría el libro que estoy buscando, me contó también que pronto estaría tomando un avión para llegar a otro sitio y me contó que estaría terminando esta carta en tu departamento… y aquí estoy, quería darte una sorpresa, contarte todo en persona después de tanto tiempo, pero no estas, se que no ibas a estar…

Aun sigues guardando la llave donde mismo, veo cada rincón de tu departamento, no hay cambios, si los hay, pero no los grandes que uno espera… ¿de que color tendrás el cabello? ¿Será corto o largo?… La soda en el refrigerador, algo malo que te hice rutina, y que decir del cenicero lleno de tabacos, larga noche de insomnio al parecer o la novela era demasiado interesante para detener la lectura… Te quería contar la historia del padre de los relatos, esa historia que se interrumpe para empezar otra que se interrumpe para iniciar otra y así sucesivamente pero soy yo el que ahora me interrumpo al observar tu espacio sin ti, espero que no te enojes por tomar esta hoja donde te estoy escribiendo, ¿en que sitio lees mis cartas? ¿en que parte del departamento? ¿o acaso las lees fuera de este lugar? ¿lees mis cartas? Esto debería preguntar primero, se que sabrás que estuve aquí adentro antes de que encuentres esta carta, siempre fuiste obsesiva con en el orden, y aun mas en el desorden reorganizado como lo llamas, una trampa para aquellos que se meten en la vida de uno y creen que no se darán cuenta, aun recito esa frase que me dijiste un día… estoy en el lugar que siempre te gusto leer, tengo entre mis manos la novela que empezaste ayer, aun huele a nuevo el libro, y ese nombre tan nipón es tan de tu agrado, imagina que cambiara el separador a alguna otra pagina,  el caos que te produciría por un par de minutos recordando cuando fue que llegaste a esta parte de la historia y como es que no recuerdas nada, imagino tu rostro desencajado, preocupada por no saber donde quedaron esas lineas que leíste, pero no lo haré, ¿o si? Ya sabrás donde encontrar la respuestas, leí la ultima frase que subrayaste, siempre tus manías de rayar los libros, nunca nos entendimos en ese conflicto, tu rayando y yo reescribiendo en alguna nueva hoja y blah blah blah…

Espera, detente, me digo a mi mismo en esta carta, debo detenerme para hacer un ejercicio en este lugar, en esta tu habitación, me dedico a escribirte una carta dentro de esta carta, quien lo diría que repetiría el mismo factor que me contó el padre de los relatos pero ya ves, son los viajes que me dedico a hacer, me permean y aquí voy….

Este es el cuento escuchalo bien, o mejor dicho léelo bien:

Soy yo, yo, el que escribe esto, si, tu, tu eres quien escucha, estas aquí, ¿donde? En este mismo sitio donde yo estoy escribiendo, escribo que debo escribirte una cosa que no se como llamar para que tu la leas, o en este caso ¿escuchas? Ya no lo se, esto es difícil, escribir qué, para que me entiendas que estas en el mismo sitio donde yo he estado o en el mismo sitio en el que estamos, si, lo sé, repito lo mismo pero debes entenderlo, hacemos lo mismo desde hace, ¿cuánto tiempo repetimos la misma historia? Se que falso suena esto, se que tan falso suena como la literatura, pero no me importa, lo escuchas, lo lees, ve mi ojos, anda ve mis ojos mientras leo esto, por que ahora que escribí vuelvo a leerlo, date cuenta que esta carta la escribo primero para mi para después dártela, que egoísta suena, pero es lo cierto, no me importa porque se que esto lo entenderás tu, y no el que este a tu lado ¿hay alguien a tu lado? ¿estas sola? ¿por qué estas sola? ¿escribo esto para que alguien que este a tu lado vea mi interés por ti? ¿escribo para robarte o mejor dicho robarle tu atención a ese alguien que tienes a tu lado para que sepa que tu me estas leyendo, o escuchando? ¿por qué hablo de oír y leer, acaso lees en voz alta, acaso ese alguien esta leyendo tus pensamientos? Si claro, por que yo lo se, yo he estado ahí , me detengo, se que sabes que me he detenido de escribir esto para hacer mas largo este silencio, para exasperar a esa persona que puede estar a tu lado, si lo se, se que aunque nadie este a tu lado estas pensando en alguien que no soy yo, o si es al contrario, porque te conozco aunque puede estar alguien a tu lado pensaras en ese otro que puede ser una copia de mi, y digo copia por que has creado una imagen de mi, como yo lo he hecho de ti y esto es una confesión, una confesión que lo sabe todo el mundo y lo practica, por que nunca expresamos lo que debimos ser, lo que debimos hacernos sentir, pero hemos hablado de ello sin decirlo, por que he leído en tus ojos todo esto que escribo cuando ¿acaso estabas leyendo una carta de alguien cuando yo supe esta verdad? ¿acaso soy yo una copia de ese quien esta a tu lado? ¿acaso soy yo un reflejo de aquella persona que sabe que estas leyendo una historia exactamente igual, que transcurre en este momento y alguien se adelanto en el tiempo para escribir este momento cuando soy yo ese quien esta a tu lado? ¿te das cuenta? Le pregunto a él y no a ti, porque él ya alcanzo a leer esta parte, ¿entonces, esta carta es para ti o para él? ¿por qué hablo de él si podría ser ella, si podría ser otra cosa que no sea yo o al contrario que puedo ser yo y preferiría no serlo, que preferiría no saber que estoy leyendo esto en el mismo momento que lo leo que escribí esto para leerme? Si, lo sé, se que no puedo ser yo, porque por eso mismo me alejaste de tu vida, ¿ves que mentiroso me encuentro cuando soy yo el que ha decidido viajar por este mundo descubriendo todas aquellas aventuras que no me toco vivir? ¿entonces estas aventuras de quien son? ¿miento dentro de una mentira? ¿esto es verdad? ¿te das cuenta de mi cobardía al utilizar tantas preguntas y no dar ni una sola respuesta? Con amor este escritor que te escribe para que me leas, así cierro esta carta pero sin querer hacerlo, por que se que te aburre toda esta… iba a utilizar la palabra faramalla y no recuerdo si era esta u otra palabra que odiamos tanto, ¿tanto? Una sola palabra que guarda todo el rencor de (tu) mundo, y ya quiero detenerme por que he empezado a usar los paréntesis y “Ay de ti quien te detenga” como una vez dijiste, por eso, cerrando esta carta, te escribo que esta (¿perdida de tiempo?) a sido el mejor regalo que me has dado, p.d. tu departamento sigue igual, te recitaría aquella frase pero ya sabrás cual es, por eso te dejo este espacio en blanco para que ignoremos la distancia, y yo estoy aquí en este lugar que tanto te gusta leer, tus libros y ¿estas cartas?

Primera carta que no te cuento nada de mis viajes, solo interrupciones de posibles encuentros, es lo que aprendí del padre de los relatos, estoy aquí para estar allá, de los andes te escribo que viajo a Japón, no me preguntes porque el padre de los relatos dijo que lo haría, no el viaje, si no que preguntarías, quiero ganarle al padre para que sepa que no todo lo que sale de su boca es verdad. Así empiezo a terminar esta carta que inicie en el avión,   mientras observaba como un señor era guiado por su esposa en el recorrido de su nueva casa (bendita tecnología) así me surgió escribir esta carta que se que gracias a tu mala memoria no recordaras que la tomaste del buzón de correos, que la encontraras un día regada y empezará la paranoia de saber que estuve en tu departamento, que la ventaja de saber que lees las mismas cosas me confiere esta trampa, ¿cuanta verdad en una mentira cierto? Por cierto si hay alguien a tu lado, te saludo, no te asustes, no se quien eres ni me interesas, la que me interesa es la que esta a tu lado, ella, la única , la verdadera, exclusivamente ella, entiéndelo, ya sea que leas esta carta a su lado o te gane la curiosidad celosa y estés leyéndome a escondidas…

¿se habrá asustado cuando fingimos este juego de descubrirnos? Se que no le diste a leer la otra carta donde preparábamos toda esta faramalla, curioso verlo correr en medio de la noche sin despedirse de ti, gracias por mantener el skype abierto, me he divertido mucho, incluso el señor que va a mi lado lo vio y se divirtió tanto, él me presto su laptop para revisar esta broma, por cierto te lo presento el es el padre de los relatos, me lo encontré en el avión, aun faltan muchas horas para aterrizar, me ha dado unos segundos para escribirte esta carta, seguirá contándome una historia que cuenta historias que no acaban, ¿quien seria tan despiadado de hacer una novela que contenga muchas novelas sin finales?, no puedo imaginarme el infierno que seria…

Por cierto, curioso encontrarse a una persona en el avión que va al mismo sitio que tu, una biblioteca en cierta ciudad, pero, ya seria mucha coincidencia que estemos buscando el mismo libro, pero no me he atrevido a preguntárselo, ya regresa del baño, la aeromoza se parece a ti, todas las mujeres se parecen a ti desde que estoy lejos de ti, por eso no te extraño (tanto) por que a cada rato te veo en alguno otro cuerpo,  prometo que esta carta la enviare rápidamente en cuanto baje del avión pero primero tengo que ir a la biblioteca a fingir como no conozco todo esto que va a pasar…

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* Fragmento del libro “Si una noche de invierno un viajero” de Italo Calvino

La última semana escolar 6 materias, 6 proyectos, Un semestre o La vida fraudulenta de mi doppelgänger…

20131202_150240(Escena del cortometraje “Cronotopos” mi proyecto de Taller de Realización)

Un año,  exactamente un año transcurría esto y hoy, hoy solo queda decir que “toda la vida he sido un fraude”* no estoy exagerando dice el texto. Ahora que ha pasado un año, ahora que leo ese otro texto, escrito por el otro, ese que no soy yo,  tu, el doble, pero que digo, si antes era  cuatro veces yo y hoy me descubro  “Oh, esas son las soluciones fáciles, cuentos fantásticos para antologías. Si fueras capaz de ver la cosa por el otro lado a lo mejor ya no te querrías mover de ahí. Si te salieras del territorio, digamos de la casilla una a la dos, o de la dos a la tres…”♦  ¿Entonces? “yo no soy lo que ven y lo que oyen”* ¿Entonces? “Hablando de sustituciones, nada me extrañaría que vos y yo fuéramos el mismo, uno de cada lado. Como decís que soy un vanidoso, parece que me he elegido el lado más favorable, pero quién sabe” ¿Entonces? Me doy cuenta que yo soy todos mis proyectos (¿de mi vida?), que estoy en todos los proyectos de este semestre. Déjame te explico todo esto, intentar explicarlo, este fue/es (¿en qué tiempo te hablo?) el semestre.

1.Sitcom

2.Taller de realización

3.Taller de escritura 1

4.Animacion 3D                 5.Produccion Ejecutiva

6.Arte Sonoro

 

¿Pero qué tiene esto de fraude o de extraño?  Exactamente eso que no ves y que no te he dicho, que lo dice el otro “toda la vida…”  mira, yo estoy en todos mis proyectos pero desde el otro lado, (ya no sé si de allá o de acá, eso no importa, al menos no por ahora).

El primer proyecto era hacer una serie de sitcom y presentar el primer capítulo de la dichosa serie, y vamos, alce la mano propuse la idea y  todo el semestre creando a ese personaje, que era yo, el yo falso diferente, el yo pero con otro nombre: Diego… “Por supuesto, lo que él no parecía haber adivinado era que en realidad yo parecía no tener un verdadero yo interior, y que cuanto más intentaba ser genuino mas vacio y fraudulento terminaba sintiéndome por dentro”*. Exactamente, eso, cuando dices él te refieres a mí y cuando digo yo me refiero a ti, es decir lo otro, el yo.

“En fin (…) si me pudieras explicar un poco este quilombo”  Pero “va a ser más bien difícil, che. Hablar, vos sabés…”

Mejor pasamos al segundo proyecto, taller de realización: un cortometraje, pero que va, me domina la sangre, y resulta que tengo de pronto una ciudad destruida donde dos mujeres ven caer cuerpos del cielo,  ¿dime de donde saco esas ideas? Porque no simplemente una historia mas como los demás, por qué siempre la irrealidad, lo fantástico, si, lo sé, ya la dije, esa palabrita… “Es tan difícil, doppelgänger, yo me he pasado toda la noche tirando puchos y sin embocar más que la casilla ocho”

Pero es que es la hora del lobo cuando se me ocurren todas esas cosas,  déjame me brinco a la seis, otra de esas cosas que te dan risa, que casi te hacen caer de las ventanas de la percepción.  Hasta tú figuras en este proyecto,  si,  tú estás presente es decir yo, el otro, lo otro, este,  como quieras verlo, o  lo que no ves, fíjate que me atreví a inventar un nuevo tratamiento, que está revolucionando la medicina, en realidad es una operación pero los estándares de salud no nos han otorgado el termino aun, HAHAHA, date cuenta que hasta metí a la comisión de salud, burocracia hermano,  “Estás completamente chiflado(…) Esta vez no hay vuelta que darle. Mirá que imaginarte que yo…” si hasta tu estas dentro del proyecto, te digo que somos un fraude, toda la vida lo hemos sido “yo leo-digo- Leo y estudio. Apuesto a que he leído más que ustedes. No se crean que no lo he hecho. Devoro bibliotecas. Desgasto los lomos de los libros y los lectores de CD-ROM. Hago cosas como coger un taxi y decir: -A una biblioteca y vamos ya-  Mis instintos sintácticos y mecánicos son mejores que los de ustedes y esto lo digo con el debido respeto. Pero trascienden lo mecánico. Yo no soy una maquina. Siento y creo. Tengo opiniones. Algunas son interesantes. Podría, si ustedes me lo permiten, hablar y hablar. Hablemos de cualquier cosa”*  HAHAHA ¿y tú a quien les estás hablando? si nada mas estamos tu y yo, te das cuenta como estas en el proyecto de la película sonora, del tratamiento-operación,  estas atento a todo lo que hago y no digas que no, HAHAHA oye y a todo esto  qué bueno que mencionas eso de los libros porque ese es otro tema de uno de los proyectos,  para ser exactos el 5 de mi inconclusa rayuela, vamos para bajo hermano, del  6 al 5, quien lo diría… un documental sobre la literatura de Mexicali, si supieras como estuvo la carpeta, si supieras cuando presente el pitching, si supieras tantas cosas, “yo estoy aquí dentro”*,  ¿eso fue pregunta?, con que tono lo dices por qué no te entendí, si es pregunta, no, no estás en este, solo en el de arte sonoro, ¡pero que va una película sin imágenes,  puro audio, te das cuenta,  y luego un mundo destruido donde dos amigas descubren un sitio y ven caer cuerpos vivos del cielo, ¡es de locos!

En fin, “… cinco mil años me tiran otra vez para atrás y hay que volver a empezar. Por eso siento que sos mi doppelgänger, porque todo el tiempo estoy yendo y viniendo de tu territorio al mío, si es que llego al mío, y en esos pasajes lastimosos me parece que vos sos mi forma que se queda ahí mirándome con lástima, sos los cinco mil años de hombre amontonados en un metro setenta, mirando a ese payaso que quiere salirse de su casilla. He dicho.”

Lo mismo te digo, hermano, pero yo mido uno noventa y tres.

¿Entonces?

“La mejor manera que se me ocurre de intentar explicarlo es que todo pasa  a la vez, pero es que ese <<a la vez>> no quiere decir necesariamente un momento finito de tiempo secuencial de la misma forma en lo que significa realmente la expresión <<mi vida>> ni  siquiera se acerca a lo que pensamos que estamos describiendo cuando decimos <<mi vida>> Las palabras y el tiempo cronológico crean todos estos malentendidos totales sobre lo que sucede realmente al nivel básico”*

Tienes razón.

“-Yo estoy vivo (…) Estar vivo parece siempre el precio de algo. Y vos no querés pagar nada. Nunca lo quisiste. Una especie de cátaro existencial, un puro. O César o nada, esa clase de tajos radicales. ¿Te creés que no te admiro a mi manera? ¿Te creés que no admiro que no te hayas suicidado? El verdadero doppelgänger sos vos, porque estás como descarnado, sos una voluntad en forma de veleta, ahí arriba. Quiero esto, quiero aquello, quiero el norte y el sur y todo al mismo tiempo”

¿Entonces?

“Has decidido que el miedo lo causa básicamente el hecho de pensar”*  miedo, ¿miedo? si solo son 6 materias que mantienen 6 proyectos en un semestre “lo que pasa por dentro es, simplemente demasiado rápido y enorme y completamente interconectado para que las palabras consigan algo más que apenas esbozar los contornos de cómo mucho una parte diminuta de ello en cualquier momento determinado”* ya me estas sermoneando, pero si el semestre ya ha concluido y… entonces el tiempo, es el causante de todo esto, mejor dicho la falta del tiempo ¿no es así? “todo este tiempo ha habido tiempo. No puedes matar al tiempo con el corazón. Todo ocupa tiempo. Las abejas tienen que moverse muy de prisa para permanecer quietas.”*

Hablando de abejas, fíjate como hilo dos cosas que no tienen sentido solo por un color: el amarillo, déjame te cuento de los otros proyectos porque ya nos estamos desviando, te digo que el 4to proyecto de la materia de animación 3D era hacer un maldito minion, si lo sé, pero que quieres que haga si yo no pude decidir, era obligatorio hacerlo, pero ¿sabes? Volvemos a la irrealidad, al final termine creando otro mundo, la foto final fue el minion como Cristo de corcovado, si lo vieras, un Mickey-Punk-Mouse como art deco en la posición de Cristo en Río de Janeiro  Brasil, “Se que esta parte es aburrida y que probablemente le este aburriendo pero se pone más interesante cuando llego a la parte en que me mato y descubro lo que pasa inmediatamente después de que una persona se muere.”*

No es que yo me matará, o mejor dicho sí, me mate, pero volvemos con eso de que yo estoy dentro de mis proyectos, me mate dentro de la otra serie que estoy creando, para la materia de Taller de Escritura 1, era lo mismo, o mejor dicho me fui al extremo, cree el piloto de una serie donde un escritor se involucra en el crimen organizado, si lo sé, así de cachetada suena ridículo, pero dame tiempo, para un día explicarte la idea completa, veras que te interesa,   “¿Te hablé de las sustituciones, no? Qué inmundicia, (…) Consulta a Dostoievski para eso de las sustituciones.”

En fin, te das cuenta “toda la vida he sido un fraude”*, ¿pero un fraude para quién? Porque para mí voy en el camino correcto, del 1 al cielo, casilla por casilla, la irrealidad mi hermano, y esa palabrita, lo fantástico, porque eso de la rutina, de lo ordinario, de lo común, no es lo mío, nunca lo ha sido, nunca lo será  porque “Una sola cosa sé y es que de tu lado ya no puedo estar, todo se me rompe entre las manos, hago cada barbaridad que es para volverse loco suponiendo que fuera tan fácil. Pero vos que estás en armonía con el territorio no querés entender este ir y venir, doy un empujón y me pasa algo, entonces cinco mil años de genes echados a perder me tiran para atrás y recaigo en el territorio, chapaleo dos semanas, dos años, quince años…”  te digo que soy, somos, un fraude.

Pero que se le va ha hacer, esto es así y siempre lo será

¿Entonces?

 Recuerdo una frase que leí por ahí un día “le recomendó que huyera de lo autentico, pues si algún placer había en el cine o en cualquier otro arte, ese no era otro que el placer de poder andar por ahí disfrazado”♣

Parafraseando mi hermano: darle paz a los perturbados y perturbar a los que tienen paz

Exactamente, y  “El arte es también escapar de lo que creen que eres o de lo que esperan de ti”

¿Entonces?

“Toda la vida he sido un fraude”* y vivo de mascaras…

Que no el poema dice muero

Tienes razón, tienes toda la razón doppelgänger, siempre corrigiéndome, tu, mi imagen en el espejo,  yo, imagen frente  al espejo, siempre igual…

¿Entonces?

 

20131204_125824(Prueba de audio de “15: el tratamiento” mi proyecto de arte sonoro)

 

*David Foster Wallace [El neon de siempre, la broma infinita, entrevistas breves con hombres repulsivos]
♦ Julio Cortázar [Rayuela]
♣ Enrique Vila-Matas[Aire de Dylan]

ANI3DVESP_FOTOFINAL_SIN_OCC_ISAAC_CONTRERAS(Proyecto de Animacion 3D)

CARTA (VIII): “Quizas todo placer sea alivio”*

El anciano que no me dejo ver la ultima capsula…

Te sientas y olvidas todo lo que te rodea, la (ir)realidad se difumina, pierdes el conocimiento cuando sacas la aguja del brazo,  las cortinas cerradas,  empieza hablar una vez más, es extraño que no deje de hablar, se la pasa hablando, me cuenta sus historias.

Al final le comenté: tú no dejas de ser más que un yonqui más.

Me miro, y puso cara de incertidumbre, me pregunto que si me encontraba bien, que a la mejor ya me estaba afectando el calor, pero ya faltaba poco para llegar al pueblo,  ya se oyen ladrar a los perros, y la vaca debe seguir en el rio desbocado.

Me sentía desfallecer, recuerdo las cortinas de aquella habitación de drogadictos y la tierra que quemaba a cada paso en el desierto, dirigiendonos hacia la tierra que nos han dado. Y el ahí tan cerca de mí, susurrándome: “Te cansarás primero que yo. Llegaré adonde quieres llegar antes que tú estés allí -dijo el que iba detrás de él- Me sé de memoria tus intenciones. Quién eres y de dónde eres y adónde vas. Llegaré antes que tú llegues”♦ Y yo sin entender sus palabras en este vagón de metro, mientras trato de cubrir  con mi periódico a S. para poder robar la cartera a los vagabundos que duermen,  para poder comprarnos algo, “algo” si sabes a lo que me refiero ¿cierto?, porque nosotros teníamos “hambre” y corre el rumor y: “Dicen en la calle que yo estoy loco porque jamás se me acaba el hambre”♦

Pero teníamos que seguir creciendo, porque  cuando uno deja de hacerlo se empieza a morir, pero nosotros no, nosotros nunca dejamos de crecer, porque no saciamos nuestra hambre nunca: “La droga no es como el alcohol o la hierba, un medio para incrementar el disfrute  de la vida. La droga no proporciona alegría ni bienestar. Es una manera de vivir”
Y ahí está de nuevo, no se calla; y nosotros lo cargamos para llevarlo al pueblo, pero Natalia y yo queremos que ya se muera, que el sol se deshaga de él, para  poder estar juntos para siempre. y no como esta noche  donde él  duerme con ella, con ella la que  me hace pensar en: “Lo que busco en cualquier relación es un contacto al nivel no verbal de intuición y sentimiento, es decir, un contacto telepático”* y yo: “Solamente tenía un rato de sueño, al amanecer; entonces se dormía como si se entregara a la muerte” ♦

Así nos levantamos y nos damos cuenta que ya está muerto, que tenemos que enterrarlo, antes de que ladren los perros, antes de que me maten, pero diles que no lo hagan, porque  de pronto: “Sentí el impacto físico del miedo a la muerte; el corte de la respiración; la detención de la sangre”* Ahí en esa habitación, con la piel ya tan azul, sin poder respirar, con ese maldito que no deja de seguir hablando y contando sus historias de yonquis, y yo muriéndome por la porquería que me ha vendido, y el imbécil cree que no me doy cuenta que se roba mi cartera y mi droga.

Por eso me largo de aquí por todo esta inmunda suciedad, por eso me largo  y por que mate a  mi hermano. Por eso: “Me siento dispuesto a irme al sur en busca de un colocón que abra horizontes en vez de cerrarlos, como la droga. Colocarse es ver las cosas desde un ángulo especial. Es la liberación momentánea de las exigencias de la  carne temerosa, asustada, envejecida, pirajosa.  Tal vez encuentre en el yague lo que he estado buscando en la heroína, la hierba y la coca. Tal vez encuentre el colocón definitivo”* Pero: “Después de tantas horas de caminar sin encontrar ni una sombra de árbol, ni una semilla de árbol, ni una raíz de nada, se oye el ladrar de los perros. Uno ha creído a veces, en medio de este camino sin orillas, que nada habría después; que no se podría encontrar nada al otro lado, al final de esta llanura rajada de grietas y de arroyos secos. Pero sí, hay algo. Hay un pueblo. Se oye que ladran los perros y se siente en el aire el olor del humo, y se saborea ese olor de la gente como si fuera una esperanza. Pero el pueblo está todavía muy allá. Es el viento el que lo acerca. Hemos venido caminando desde el amanecer. Ahorita son algo así como las cuatro de la tarde. Alguien se asoma al cielo, estira los ojos hacia donde está colgado el sol y dice: —Son como las cuatro de la tarde. Ese alguien es Melitón. Junto con él, vamos Faustino, Esteban y yo. Somos cuatro. Yo los cuento: dos adelante, otros dos atrás. Miro más atrás y no veo a nadie. Entonces me digo: «Somos cuatro.» Hace rato, como a eso de las once, éramos veintitantos; pero puñito a puñito se han ido desperdigando hasta quedar nada más este nudo que somos nosotros.”♦

Pero yo me voy atrasando del resto mientras  te escribo todo esto, pero también porque el sol ya me pesa tanto en la cabeza y “Faustino dice: —Puede que llueva. Todos levantamos la cara y miramos una nube negra y pesada que pasa por encima de nuestras cabezas. Y pensamos: «Puede que sí.»”♦

Y entonces me veo cerrando cada vez más los ojos, donde la oscuridad me gana a cada paso, y ahí está de nuevo la habitación con estas cortinas cerradas, bloqueando la luz del sol, el anciano que me sigue contando toda su historia y vuelven a cerrarse las guillotinas lentamente y la oscuridad, se abre paso y las siluetas de los tres ya ten lejos de mi y el calor en este  llano tan grande  y “Cae una gota de agua, grande, gorda, haciendo un agujero en la tierra y dejando una plasta como la de un salivazo. Cae sola.”♦ y la oscuridad de nuevo, y ese mocoso diciéndome: tu no dejas de ser mas que un yonqui mas… mientras le contaba toda mi historia en esta habitación,  pero me invade un desconcierto, ¿cómo llegue aquí?   ¿Y los otros tres en el llano?  ¿Y la gota? y la ultima capsula que me quedaba en la mano, abrir, sacar todo para inyectármela, perderme nuevamente en el ultimo-falso colocón; y ya estoy “experimentado la angustiosa privación que provoca el síndrome de abstinencia”

Por eso te escribo tan ya lejano en el tiempo, por eso mismo deje de escribirte, porque me he perdido en el tiempo, porque el tiempo se ha modificado, porque el tiempo para los yonquis es muy diferente, y lo he comprobado, lo he sentido en todas las células, en la  piel, en los huesos, por eso te escribo en esta abstinencia tratando de salir de toda esta porquería, por eso y porque te extraño tanto…

Pero el anciano ha dejado de hablar y ya prepara la maldita capsula,  y yo… y yo tengo que controlar este temblor en las manos,  este sudor en todo el cuerpo, este “placer  del alivio cuando las células sedientas de droga beben de la aguja”*

P.D.
“Quizás todo placer sea alivio”*

¿Hasta la próxima?

 

* Fragmentos de “Yonqui” de William S. Burroughs

♦ Fragmentos de “El llano en llamas” de Juan Rulfo

“Comprendes ahora, lector, que ya nunca saldrás del oscuro bosque oscuro”*

 

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” Por fin llego tu turno, lector.

tú también tomas al insecto por el cuello,
tú también lo arrojas sobre el lodo,
tú también le ordenas que se ponga de rodillas,
tú también miras su blanca espalda como lienzo,
tú también colocas la bayoneta en el lugar señalado por el medico,
tú también trastabillas,
tú también yerras,
tú también observas la agonía del insecto,
pero tú reaccionas y disparas otra vez para que su agonía,
y la tuya
acaben cuanto antes”
Jorge Volpi
Libro: Oscuro Bosque Oscuro

La palabra de ayer fue “Tencradís”

Arroyo

“Pero por encima de la precisión histórica, nunca olvidamos este principio: una de dos, o lo que nos obsesiona es, en principio, lo que el deseo y la ardiente pasión nos sugieren; o tenemos la razonable preocupación de un futuro mejor.

Parece ser que existe un término medio.
Puedo vivir con la preocupación de un futuro mejor. Pero también puedo remitir este futuro a otro mundo; a un mundo en el que sólo la muerte tiene el poder de introducirme…”
Georges Bataille
Libro: Las lagrimas de Eros

Una nueva Pandora en casa, nuevos males, mas literatura!!!

GÉNESIS

“Los dejaremos allí, a nuestro hijo y a nuestra hija,
así nos libraremos de ellos,
se quedarán allí,
solos en lo mas oscuro.”
Jorge Volpi
Libro: Oscuro Bosque Oscuro

“Tengo piedad de ti, mi amado, volveré al seno de la noche; pues es necesario que me pierdas para volverme a encontrar, y si me encuentras, huiré de ti nuevamente, pues yo soy la que está sola y por esa soledad tú me darás el nombre de Monelle”
Marcel Schwob
Libro: El libro de Monelle

“¿Quien es la Desposada del viento? ¿Sabe leer? ¿Sabe escribir en francés sin cometer faltas? ¿Que leña enciende ara calentarse?
Se calienta con su vida intensa, su misterio, su poesía. No ha leído nada, sino que se lo ha bebido todo. No sabe leer. Y sin embargo, la vio el ruiseñor sentada en la piedra del manantial, leyendo. Y aunque estaba leyendo para si, los animales y los caballos la escuchaban admirados.
Porque estaba leyendo El caballo del miedo, esta historia verídica que ahora vais a leer, esta historia escrita en lengua hermosa, pura y fiel”
Max Ernst
[Prologo del libro] “La casa del miedo// Memorias de abajo” de Leonora Carrington

“Lo hacemos?- preguntó Brenda”
Juan Villoro 
Libro: Los Culpables

“-Vete- dijo Sandra, pero dejó la puerta abierta.
Un reflejo paranoico me hizo sospechar de ella. Sin embargo,
mi excitación era más fuerte que mi necesidad de estar a salvo.
Empujé la puerta”
Juan Villoro  //  Libro: Arrecife

“A todos les gustaría mandar, y quienes lo niegan solo tienen miedo…
o bien un deseo todavía mayor de obedecer…”
Alberto Chimal
Libro: los esclavos

“Harriet quiso contarme una pequeña fábula. Fábula que simbolizaba, según ella, mi posición como escritor.

Estoy en una cabina telefónica, después del fin del mundo. Puedo hacer tantas llamadas como quiera, no hay limite. No se sabe si tras personas han sobrevivido, o si mis llamadas sólo son el monólogo de n tarado. A veces la llamada se corta enseguida, como si me hubieran colgado de golpe; a veces se prolonga, como si me escucharan con una curiosidad culpable. No hay ni día ni noche; es una situación que no va a tener fin.

Bienvenida a la vida eterna, Harriet”
Michel Houellebecq
Libro: La posibilidad de una isla

“Obedientes, incluso los relojes han enmudecido. La muerte, está seguro, no ha de ser muy distinta. Sólo cuando el eco de su propia voz se dispersa, se da cuenta de que habita un cosmos que ya no le pertenece.
-Empecemos de nuevo- ordena- !Quiero verla otra vez!”
Jorge Volpi
Libro: En busca de Klingsor

Los nueve males de Pandora…

LA CAJA  

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CARTAS (VI): “Imagíname: no puedo existir sino me imaginas”*

De mi paso por la cárcel en una lejana ciudad y de cómo descubrí  el mundo del asesino y su prosa…

Hace tiempo que no sabes de mí, y te pido una disculpa, me he visto envuelto en un error que me ha llevado a pisar la cárcel de un lejano país, un error que yo no cometí y que me vi involucrado (pronto lo sabrás, en alguna otra carta…) pero pasar el tiempo en aquella cárcel no dejo de ser una nueva aventura (para bien o para mal) en este gran viaje, pero sigo vivo y te escribo…

Pase un tiempo encerrado con condiciones deplorables,  en ese infierno que era mi celda,  el tiempo cambia cuando ves las mismas cuatro paredes  todos los días y sus noches, me estaba volviendo loco, yo era inocente, pero estaba ahí, pagando el crimen de otro ser.

Pasaban los días y la locura llamaba a mi puerta, hasta que una noche, quien habitaba la celda a mi derecha empezó a platicar conmigo, Humbert era su nombre, un señor que nunca conocí, más que por medio de sus palabras, antes de hablar primero escucho mi historia, lo que no hicieron esos policías, le conté todo lo sucedido con mi caso y el error que me llevo a estar en esa celda, de donde era yo, y todas las aventuras que se me han presentado y le conté de todos esos seres extraordinarios que he conocido en este magnífico viaje (que vas conociendo por medio de estas cartas) que por el momento estaba estancado. Le conté sobre ti; todo lo que representas y lo importante que eres en mi vida…  Cuando supo mi historia, cuando termine de contarle todo, me paso algo inesperado, este señor me pidió un extraño favor que no entendí al inicio, me dijo que me contaría su historia, la verdadera historia de su vida, me pregunto si tenía donde escribir, me asombro esa pregunta, le dije que había pedazos de revista y periódico, le dije que había un libro con una pésima tinta a la hora de la impresión y el trascurso del tiempo, se alegró de esto último y tras una pausa un poco larga  dijo: “tratare de discernir a la liebre que hay en mí, temblando en el bosque de mi propia inquietud; y hasta sonríe un poco. Después de todo, no hay nada malo en sonreír” * aun no comprendía del todo, sus palabras y el favor que me pedía. Y volvió a hablar: “me temo que esto no sea demasiado claro, pero no he tomado notas y solo tengo a mi disposición, para cotejar con ellas estos recuerdos, una guía turística atrozmente mutilada, en 3 volúmenes, que es casi un símbolo de mi conflictivo y emocionalmente lacerado pasado…” *

No entendía aun por qué, hasta que me confirmo que tenía prohibido todo objeto dentro de su celda, estaba a punto de iniciar su proceso con la justicia y no querían ningún tipo de “accidentes” que cometiera el sospecho más culpable, pero, por delitos que nadie más sabe y que estaba a punto de ser yo el primer testigo de la apasionada y perturbadora vida de Humbert…

 Humbert Humbert sería su nombre y me pedía que escribiera su historia, su experiencia descrita con tanta desesperación y una apasionada confesión…

Me dispuse hacerlo, tome el libro, cual palimpsesto,  escribir sus palabras que viajaban entre nuestras celdas, desde la primera frase quede hipnotizado, su destacable forma de contar apasionadamente los recuerdos, su descripción  tan viva como las llamas…  y así, descendimos juntos al infierno de Humbert Humbert…

Días y noches de insomnio, y más que insomnio estaba  hipnotizado por su prosa, y su lenguaje envenenado tras los recuerdos que venían a su mente, me transportaba hacia aquel tiempo que me narraba, y  describía con la sutileza que pronto interrumpió diciendo: “pueden confiar en que la prosa de los asesinos sea siempre elegante” *     

Nunca juzgue al asesino que estaba a lado de mi celda, era yo el único quien sabia el verdadero secreto de su terrible pasado, un solo acto lo inculpaba y lo llevaría a su muerte, pero los oficiales y jueces  desconocían lo que rodeaba a esa terrible venganza que Humbert Humbert realizo,  desconocían todo el camino que lo llevo a cometer el delito…

“Y a pesar de la vulgaridad, el peligro y la tremenda inanidad de todo aquello continuaba sintiéndome a gusto en el paraíso que había elegido; un paraíso cuyos cielos tenían el color de las llamas infernales, pero, con todo, un paraíso” *

Era una especie de fantasma quien escribía su lenguaje, mi mano era su terrible cómplice de contar aquella historia, su confesión, su prohibido amor, sus palabras  se sobreponían a las impresas en aquel libro,  hipnotizado por la historia, escribía sin hacer ningún cambio, como me lo había pedido, sus palabras llenaban esas hojas, la terrible verdad y vida de Humbert Humbert

“… y quería que este viviera, al menos, un par de meses más, para que tu vivieras después en la mente de las generaciones venideras. Pienso en bisontes y ángeles, en el secreto de los pigmentos perdurables, en los sonetos proféticos, en el refugio del arte. Y esta es la única inmortalidad que tú y yo podemos compartir. Lolita mía” *

Termino de describir la historia de su vida y nunca más me hablo, en esta historia venían ciertas peticiones que tenía que cumplir cuando saliera de esa cárcel: llevar este su manuscrito, a su abogado, el sabría qué hacer, venían instrucciones para él también.

Pase semanas en esa celda, nunca más me dirigió la palabra, su historia viajaba en mi cabeza todos los días, imágenes construidas  en blanco, negro y a colores, versiones distintas, pero él nunca más me dirigió la palabra… recuerdo que pasaba noches leyendo el primer capítulo y me recordaba  tanto a ti, buscaba el veneno en su lenguaje para infectarte (en las próximas cartas) como tú lo habías hecho conmigo, aquel verano, y tus labios.

Su abogado me represento a petición de su cliente,  nunca conocí a Humbert Humbert, solo en su descripción y en su silencio…  Salí libre tras el malentendido en el que me vi sumergido, tenía las disculpas del estado y este manuscrito en mis manos.

Te escribo de nuevo, libre al fin, hace dos días que he salido de la cárcel, estoy en este café esperando al abogado para entregarle el libro que Humbert escribió... Sigo en el camino, buscando aventuras en este gran viaje que aún no termina, aún me falta mucho que recorrer y lo sabes, solo quería decirte que no me olvido nunca de ti y que no lo haré,  cada vez pienso más en ti,  mi amor a primera vista, a última vista, a cualquier vista…

¡Hasta la próxima!

c 

Fragmento del libro “Lolita” de Vladimir Nabokov

Cortometraje: “Cortázar; El Asesino”

13 de junio del 2013: la múltiple lectura de un texto: Capítulo 7 de Rayuela de Julio Cortázar: jugando su juego y modificando las reglas… para los insomnes aquí esta el corto final

 

Tras los 50 años de la publicación de Rayuela de Julio Cortázar decidimos realizar un proyecto audiovisual, con otra visión(lectura) de un capitulo de la novela, un homenaje a la biblia de los cronopios y al cronopio mayor, un homenaje extraño, diferente y “fantástico”, esa palabra…

 

“Ese sentimiento de lo fantástico, como me gusta llamarle, porque creo que es sobre todo un sentimiento e incluso un poco visceral, ese sentimiento me acompaña a mí desde el comienzo de mi vida, desde muy pequeño, antes, mucho antes de comenzar a escribir, me negué a aceptar la realidad tal como pretendían imponérmela y explicármela mis padres y mis maestros. Yo vi siempre el mundo de una manera distinta, sentí siempre, que entre dos cosas que parecen perfectamente delimitadas y separadas, hay intersticios por los cuales, para mí al menos, pasaba, se colaba, un elemento, que no podía explicarse con leyes, que no podía explicarse con lógica, que no podía explicarse con la inteligencia razonante.

Ese sentimiento, que creo que se refleja en la mayoría de mis cuentos, podríamos calificarlo de extrañamiento; en cualquier momento les puede suceder a ustedes, les habrá sucedido, a mí me sucede todo el tiempo, en cualquier momento que podemos calificar de prosaico, en la cama, en el ómnibus, bajo la ducha, hablando, caminando o leyendo, hay como pequeños paréntesis en esa realidad y es por ahí, donde una sensibilidad preparada a ese tipo de experiencias siente la presencia de algo diferente, siente, en otras palabras, lo que podemos llamar lo fantástico. Eso no es ninguna cosa excepcional, para gente dotada de sensibilidad para lo fantástico, ese sentimiento, ese extrañamiento, está ahí, a cada paso, vuelvo a decirlo, en cualquier momento y consiste sobre todo en el hecho de que las pautas de la lógica, de la causalidad del tiempo, del espacio, todo lo que nuestra inteligencia acepta desde Aristóteles como inamovible, seguro y tranquilizado se ve bruscamente sacudido, como conmovido, por una especie de, de viento interior, que los desplaza y que los hace cambiar” Julio Cortázar
Texto: El sentimiento de lo fantástico

CARTAS (V): “SI HABLAS ALTO NUNCA DIGAS YO”*

De cómo estuve sin saberlo en una de las fiesta más memorables de la historia del Arte, donde descubrí que formaba  parte de la Sociedad Secreta de los Portátiles; y siendo esta la misma fiesta donde Scott Fitzgerald por aquellos días  estaba escribiendo su gran libro, donde figura la frase (de la cual conocerán el motivo que la origino)  que nos representó aquella noche: “A mí me habían invitado de verdad”♦ 

No sé cómo se creyeron que yo era uno de ellos, no sé cómo, ni cuando conseguí ser parte de esta sociedad por un periodo breve como lo ameritaba, (como ya te conté en la otra carta) me encontraba siendo parte de la conspiración Shandy, alejado del bullicio en una de las fiestas simuladas de Littbarski que servía para encubrir las fiestas de la sociedad secreta de los portátiles   le pregunte a Vila-Matas, cuando estaba en su máximo esplendor la fiesta entre la neblina y la noche de Viena , como ellos (pues me entere  mientras los humores del alcohol llenaban  a todos durante la fiesta, supe lo de la sociedad y de sus normas para elegir a los elegidos y yo no sabía cómo había llegado a ser uno de ellos)  me habían elegido a mí, para formar parte de su selecto grupo, Vila-Matas rió ayudado por el alcohol, me contó que  ellos creían, que yo era un escritor, y que lo supieron por mi único equipaje que cargaba,  creyeron que en esa pequeña maleta era donde guardaba mi obra, tan portátil como debía de ser en la sociedad secreta, creyeron confirmar sus hipótesis,  cuando por un torpe error se abrió mi maleta, y ya deduces cual fue el motivo, mi eterno descuido, al cruzar la calle mientras salía de la Librería Shakespeare and Company,  de aquella ciudad, sin ver hacia al frente por ir viendo la compra de unos libros, choque con un persona que venía  en bicicleta, en dirección contraria a la mía,  y la maleta salió volando,  una bella imagen, ver como remedos de tela que pasaban a ser mi vestimenta volaban   y aquellas hojas que se esparcieron por toda la calle, frente a la librería,  creo que ahí fue cuando los mire por primera vez, algunos de ellos me ayudaron a levantar mi desorden público, alguno de ellos habrá leído algo de esas hojas, creyendo que eran escritos de alguna o de toda mi pequeña obra literaria,  si supieran que esas hojas eran las cartas que te escribo a ti, y que no te las había mandado aquella tarde, y que poco a poco estás recibiendo y leyendo,  ahora fui yo quien reía  ayudado por los humores del alcohol, cuando Vila-Matas me contaba el primer error por el cual me habían  aceptado en la sociedad de los Shandys, le pregunte cual había sido el segundo error, sentí como de pronto Duchamp posaba su brazo sobre mi hombro y reía mientras decía “porque no tienes grandes propósitos en tu vida”  Vila-Matas se echó a reír  junto con Duchamp cuando les dije “que ese no sería un error sino un acierto entonces!” mientras reíamos, recordaba aquello que Antheil escribió acerca de las sensaciones mínimas y las cosas pequeñas, de lo cual me sentía identificado… Gire para saber dónde había dejado la botella de Licor  y mire que estaba junto a Aleister Crowley  quien escribía en una tarjeta postal de manera sorprendentemente microscopia, solo alcance a leer algo que me llamo la atención por el lujo de estar en mayúsculas en aquella diminuta postal ‘HYDRE INTIME’  fui a la habitación por otra botella y escuche como Rigaut hablaba efusivamente sobre el suicidio, y Larbaud rechazaba radicalmente toda idea de suicidio que hablaba Rigaut… Regrese con Vila-Matas y Duchamp quienes hablaban de un posible viaje y estancia en un submarino que un príncipe alquilaría.  Se escuchó de pronto  Ballet Mechanique desde adentro de la sala, Duchamp corrió junto a los demás Shandys que festejaban su sociedad secreta,  el segundo error fue… -de pronto escuche a Vila-Matas que retomaba la conversación interrumpida por Duchamp- fue que creíamos que eras una perfecta maquina soltera, esa forma de estar solo es tan Shandy y tras una pausa dijo unas palabras “La necesidad de soledad junto con la amargura por la propia soledad, era una característica muy común entre esos alegres y volubles trabajadores que fueron los Shandy’s. Para llevar adelante sus trabajos tenían ellos que ser solitarios, o por lo menos no ligarse a ninguna relación permanente”* absorto en la noche y en el paisaje de Viena que daba este balcón,  Vila-Matas parecía que estaba construyendo ese pensamiento,  esas líneas,  ¿Para qué?  No lo sé… Solo sé que  estoy solo porque tú no estás aquí conmigo, por eso te escribo, por eso y porque te gustan las cartas y te gusta leer… y porque te extraño tanto…
Vila-Matas regreso  a esta realidad donde aún seguía la fiesta, y continuo tras una pausa, perdido en las calles de Viena y su neblina, yo observaba como los demás Shandy’s bailaban, bebían dentro de la habitación  sigues en la sociedad por tu nomadismo infatigable, por tu convivencia con tu doble,  al escuchar esto último varios Shandys gritaron emocionados a manera de lema de la sociedad “¡SOMOS SIEMPRE DUALES EN APARIENCIA, Y  LO SOMOS POR CUANTO ENCARAMOS LO NUEVO Y LO VIEJO AL MISMO TIEMPO. NOSOTROS TENEMOS NUESTRA RAÍCES EN EL MISMO FUTURO QUE TAN HONDAMENTE NOS PREOCUPA. TENEMOS DOS RITMOS, DOS ROSTROS, DOS INTERPRETACIONES. ESTAMOS INTEGRADOS CON LA TRANSICIÓN. CON EL FLUJO. SABIOS EN UN NUEVO ESTILO, NUESTRO LENGUAJE ES CRIPTICO, VOLUBLE, CHIFLADO!”*  Todos golpearon sus vasos brindando por la sociedad secreta de los Shandy’s, seres  portátiles  y artísticos, emocionados, uno se alejó rápidamente, regresando con la misma velocidad  y para sorpresa de todos,  disparo una escopeta  (de la cual nadie sabe de dónde saco) cuatro veces al techo de la habitación,  corrieron todos los miembros de la sociedad por las calles y la niebla de Viena…  La policía  y los vecinos llegaron a la habitación,  donde vieron a Francis Scott Fitzgerald y al anfitrión pretendiendo que jugaban una simple partida de ajedrez solamente, y que no existía una fiesta secreta, dentro de una fiesta simulada por un solo hombre, como comúnmente los vecinos sabían  que se realizaba…

Te escribo todo esto,  sin abreviar nada, porque esa fue mi breve instancia en esa sociedad secreta… el accidente, la fiesta y el abismo, los días con esos seres extraordinarios y portátiles, tan portátil como el Odradek que guardo en la bolsa del pantalón, que se escapa cada vez que te pienso…

¡Hasta la próxima!

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* Fragmento del libro “Historia abreviada de la literatura portátil” Enrique Vila-Matas
♦Fragmento del libro “El gran Gatsby” Francis Scott Fitzgerald
* Fragmento del libro “Historia abreviada de la literatura portátil” Enrique Vila-Matas
*Fragmento del libro “Historia abreviada de la literatura portátil” Enrique Vila-Matas

CARTAS (IV): “¿Qué significa injusticia cuando se habita en la locura?”

De como conocí a la mujer con los abismos mas hermosos que eran sus ojos, y no puedo utilizar otra cosa sino simplemente como lo dice ella: “No quiero morir, lo que deseaba con todas mis fuerzas era ser, vivir en una mirada ajena, reconocerme”

Mientras andaba dando vueltas alrededor del abismo, junto a los shandys… (me estoy adelantando, en  esta otra aventura con esa sociedad secreta, que te contare/sabrás en la siguiente carta) Mientras bailábamos libres del peso de cargar con cosas innecesarias, mientras corríamos y saltábamos por el borde, me percate de una mujer inerte frente al abismo, me detuve, me acerque a ella, la llame tocando su hombro, giro, y con ella aquella hermosa fotografía de su rostro, aquellos ojos penetrantes, tan llenos de misterio, aquella boca sin la falsa expresión,  tan sincera de los labios, esa falta de sombras en el rostro,  fue lo que me hizo seguirla sin decir nada, me señalo el abismo, que ella estaba mirando, contemple con ella el abismo que estaba delante de nosotros y que no me había dado cuenta de su inmensidad, escuche su risa, supe desde ese momento que ella era a quien buscaba, si supieras lo hermoso que se ve un abismo reflejado en sus ojos negros,  yo me encontraba perdido en la imágenes que observaba a través de sus ojos que proyectaban el abismo…

Tiene esa sencillez en la palabra, que se devora fácilmente,  como aquel que cuidaba los trenes en aquella particular estación,   también cuenta con esa maldad del hermano del ciego en su narración,  y cuenta con la fantástica ficción irreal en los sucesos cotidianos como el escritor-alebrije, pero  te das cuenta como estoy tratando de compararla, de lograr una imagen de ella, para que la puedas observar, pero por que no mostrarte su reflejo en el espejo,   ella tiene su propia imagen, ella escribe como ella, como ella solo sabe hacerlo y yo me enamore completamente de la mujer que observaba el abismo…

Me doy cuenta que no tengo la manera de explicarte lo esencial que es ella en este momento en mi vida, sus ojos y el abismo, es necesario que la conozcas,  que conozcas este abismo el que observamos, a esas bestias  tan tiernas que lo habitan(amos), quiero contarte todo lo que mire en este abismo, a través del reflejo de sus ojos inmóviles que me miraban, que me leían,  sueños amputados, viajes con el tiempo, ríos de locura y de pasión, sentencias nocturnas, la belleza del terror, la justicia de la locura,  la soledad de las bestias que observamos en el abismo, lo irreal que es la realidad, y  yo a su lado, con ella, viendo el final de los finales…

Para ella no hay finales felices (¡que estupidez eso de final felices!) para ella son finales, solo existe los finales. El fin, para dar paso a un nuevo comienzo,  como el abismo de sus ojos, frente al abismo que contemplábamos en esta oscuridad…

Aún recuerdo sus únicas palabras que escuche decirle  “No salgas de tu ciudad. No vengas al país de los ríos.  Nunca vuelvas a pensar en nosotros, ni en la locura. Y jamás se te ocurra dirigirnos un poco de amor”*

Como no seguirla cuando después de decir eso, me miro a los ojos, con esa tierna mirada de misterio y se lanzó al abismo,  como no arrojarme al abismo de sus ojos, como lo hice contigo y aun lo sigo haciendo…

¡Hasta la próxima!

ojos 3

* Fragmento del libro de cuentos “Río Subterráneo” De Inés Arredondo