Archivo de la categoría: Juan Son

Mientras leo la carta que me escribí a los 7 años (Fragmento robado de la Bitácora del Capitán Alebrije)

Estoy en este preciso momento en un punto de mi vida, que miro hacia atrás y reconozco todas las huellas que han formado este camino (y me sorprendo de todas las estupideces que he hecho [y de seguir vivo] y no me arrepiento de ninguna de ellas porque han definido la cosmogonía que soy) y puedo -ahora- decir: ¡Que chingona vida la que tienes!

Estoy como lo dije anteriormente, en un punto de mi vida que defino como la Completud, cada aspecto de mi vida sirve con el propósito que había pensado hace muchos años:  una carrera que me apasiona, un trabajo que me hace crecer todos los días, conocer a gente apasionada por vivir-por hacer lo que mas ama, conozco extraordinarios lugares, viajo, escribo y leo como no tienes idea, pero sobre todo  la soledad, esa que me fortalece, que sin ella y el abismo, no podría reconocerme. Lo dije -lo digo- conozco ahora lo que los humanos llaman felicidad. Me reconozco en cada historia que he vivido a lo largo de estos años, cada momento mágico indescriptible, fantástico que ha recorrido mis cinco sentidos (y los otros muchos mas que no conocen aun). Estoy -repito- en un punto de mi vida donde cumpli cada objetivo de una lista que propuse realizar hace tiempo*

Pero, esta noche -justamente hoy, pero hace muchos años- cuando me detengo a ver mi vida pasada (y cuando digo ver, quiero decir: Leo, aquella carta que me escribi cuando era niño, para mi yo de 25 años contándole los sueños las aventuras que quería vivir -y  sorprendentemente he vivido cada una de ellas- y cuando veo la ultima frase de la carta que me escribi hace tanto tiempo…) que en mi rostro esta la sonrisa mas sincera, cuando podría morir este mismo instante y no quejarme de nada; Miro hacia adelante, y observo todas las aventuras que me están esperando, lo que el destino me tiene deparado, lo que construire a cada nuevo paso, acción, pensamiento…veo el horizonte, el reino, el universo…  Mi sangre, mi sentidos, mi vida, alegres felices cantando  mueren por recorrer el nuevo sendero. Mi pasado, mi presente -este momento de silencio, de detenerme, de…- y mi futuro, y me digo: ¡Que chingona vida la que tendrás!

Asi el presente se acaba, para dar paso a escribir mi futuro con cada huella, la(s) aventura(s) que me espera y mi epitafio dirá:

“En un lugar de la ______, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor”

20140510_021512

OST:

Anuncios