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“Comprendes ahora, lector, que ya nunca saldrás del oscuro bosque oscuro”*

 

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” Por fin llego tu turno, lector.

tú también tomas al insecto por el cuello,
tú también lo arrojas sobre el lodo,
tú también le ordenas que se ponga de rodillas,
tú también miras su blanca espalda como lienzo,
tú también colocas la bayoneta en el lugar señalado por el medico,
tú también trastabillas,
tú también yerras,
tú también observas la agonía del insecto,
pero tú reaccionas y disparas otra vez para que su agonía,
y la tuya
acaben cuanto antes”
Jorge Volpi
Libro: Oscuro Bosque Oscuro

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La palabra de ayer fue “Tencradís”

Arroyo

“Pero por encima de la precisión histórica, nunca olvidamos este principio: una de dos, o lo que nos obsesiona es, en principio, lo que el deseo y la ardiente pasión nos sugieren; o tenemos la razonable preocupación de un futuro mejor.

Parece ser que existe un término medio.
Puedo vivir con la preocupación de un futuro mejor. Pero también puedo remitir este futuro a otro mundo; a un mundo en el que sólo la muerte tiene el poder de introducirme…”
Georges Bataille
Libro: Las lagrimas de Eros

Una nueva Pandora en casa, nuevos males, mas literatura!!!

GÉNESIS

“Los dejaremos allí, a nuestro hijo y a nuestra hija,
así nos libraremos de ellos,
se quedarán allí,
solos en lo mas oscuro.”
Jorge Volpi
Libro: Oscuro Bosque Oscuro

“Tengo piedad de ti, mi amado, volveré al seno de la noche; pues es necesario que me pierdas para volverme a encontrar, y si me encuentras, huiré de ti nuevamente, pues yo soy la que está sola y por esa soledad tú me darás el nombre de Monelle”
Marcel Schwob
Libro: El libro de Monelle

“¿Quien es la Desposada del viento? ¿Sabe leer? ¿Sabe escribir en francés sin cometer faltas? ¿Que leña enciende ara calentarse?
Se calienta con su vida intensa, su misterio, su poesía. No ha leído nada, sino que se lo ha bebido todo. No sabe leer. Y sin embargo, la vio el ruiseñor sentada en la piedra del manantial, leyendo. Y aunque estaba leyendo para si, los animales y los caballos la escuchaban admirados.
Porque estaba leyendo El caballo del miedo, esta historia verídica que ahora vais a leer, esta historia escrita en lengua hermosa, pura y fiel”
Max Ernst
[Prologo del libro] “La casa del miedo// Memorias de abajo” de Leonora Carrington

“Lo hacemos?- preguntó Brenda”
Juan Villoro 
Libro: Los Culpables

“-Vete- dijo Sandra, pero dejó la puerta abierta.
Un reflejo paranoico me hizo sospechar de ella. Sin embargo,
mi excitación era más fuerte que mi necesidad de estar a salvo.
Empujé la puerta”
Juan Villoro  //  Libro: Arrecife

“A todos les gustaría mandar, y quienes lo niegan solo tienen miedo…
o bien un deseo todavía mayor de obedecer…”
Alberto Chimal
Libro: los esclavos

“Harriet quiso contarme una pequeña fábula. Fábula que simbolizaba, según ella, mi posición como escritor.

Estoy en una cabina telefónica, después del fin del mundo. Puedo hacer tantas llamadas como quiera, no hay limite. No se sabe si tras personas han sobrevivido, o si mis llamadas sólo son el monólogo de n tarado. A veces la llamada se corta enseguida, como si me hubieran colgado de golpe; a veces se prolonga, como si me escucharan con una curiosidad culpable. No hay ni día ni noche; es una situación que no va a tener fin.

Bienvenida a la vida eterna, Harriet”
Michel Houellebecq
Libro: La posibilidad de una isla

“Obedientes, incluso los relojes han enmudecido. La muerte, está seguro, no ha de ser muy distinta. Sólo cuando el eco de su propia voz se dispersa, se da cuenta de que habita un cosmos que ya no le pertenece.
-Empecemos de nuevo- ordena- !Quiero verla otra vez!”
Jorge Volpi
Libro: En busca de Klingsor

Los nueve males de Pandora…

LA CAJA  

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CARTAS (VI): “Imagíname: no puedo existir sino me imaginas”*

De mi paso por la cárcel en una lejana ciudad y de cómo descubrí  el mundo del asesino y su prosa…

Hace tiempo que no sabes de mí, y te pido una disculpa, me he visto envuelto en un error que me ha llevado a pisar la cárcel de un lejano país, un error que yo no cometí y que me vi involucrado (pronto lo sabrás, en alguna otra carta…) pero pasar el tiempo en aquella cárcel no dejo de ser una nueva aventura (para bien o para mal) en este gran viaje, pero sigo vivo y te escribo…

Pase un tiempo encerrado con condiciones deplorables,  en ese infierno que era mi celda,  el tiempo cambia cuando ves las mismas cuatro paredes  todos los días y sus noches, me estaba volviendo loco, yo era inocente, pero estaba ahí, pagando el crimen de otro ser.

Pasaban los días y la locura llamaba a mi puerta, hasta que una noche, quien habitaba la celda a mi derecha empezó a platicar conmigo, Humbert era su nombre, un señor que nunca conocí, más que por medio de sus palabras, antes de hablar primero escucho mi historia, lo que no hicieron esos policías, le conté todo lo sucedido con mi caso y el error que me llevo a estar en esa celda, de donde era yo, y todas las aventuras que se me han presentado y le conté de todos esos seres extraordinarios que he conocido en este magnífico viaje (que vas conociendo por medio de estas cartas) que por el momento estaba estancado. Le conté sobre ti; todo lo que representas y lo importante que eres en mi vida…  Cuando supo mi historia, cuando termine de contarle todo, me paso algo inesperado, este señor me pidió un extraño favor que no entendí al inicio, me dijo que me contaría su historia, la verdadera historia de su vida, me pregunto si tenía donde escribir, me asombro esa pregunta, le dije que había pedazos de revista y periódico, le dije que había un libro con una pésima tinta a la hora de la impresión y el trascurso del tiempo, se alegró de esto último y tras una pausa un poco larga  dijo: “tratare de discernir a la liebre que hay en mí, temblando en el bosque de mi propia inquietud; y hasta sonríe un poco. Después de todo, no hay nada malo en sonreír” * aun no comprendía del todo, sus palabras y el favor que me pedía. Y volvió a hablar: “me temo que esto no sea demasiado claro, pero no he tomado notas y solo tengo a mi disposición, para cotejar con ellas estos recuerdos, una guía turística atrozmente mutilada, en 3 volúmenes, que es casi un símbolo de mi conflictivo y emocionalmente lacerado pasado…” *

No entendía aun por qué, hasta que me confirmo que tenía prohibido todo objeto dentro de su celda, estaba a punto de iniciar su proceso con la justicia y no querían ningún tipo de “accidentes” que cometiera el sospecho más culpable, pero, por delitos que nadie más sabe y que estaba a punto de ser yo el primer testigo de la apasionada y perturbadora vida de Humbert…

 Humbert Humbert sería su nombre y me pedía que escribiera su historia, su experiencia descrita con tanta desesperación y una apasionada confesión…

Me dispuse hacerlo, tome el libro, cual palimpsesto,  escribir sus palabras que viajaban entre nuestras celdas, desde la primera frase quede hipnotizado, su destacable forma de contar apasionadamente los recuerdos, su descripción  tan viva como las llamas…  y así, descendimos juntos al infierno de Humbert Humbert…

Días y noches de insomnio, y más que insomnio estaba  hipnotizado por su prosa, y su lenguaje envenenado tras los recuerdos que venían a su mente, me transportaba hacia aquel tiempo que me narraba, y  describía con la sutileza que pronto interrumpió diciendo: “pueden confiar en que la prosa de los asesinos sea siempre elegante” *     

Nunca juzgue al asesino que estaba a lado de mi celda, era yo el único quien sabia el verdadero secreto de su terrible pasado, un solo acto lo inculpaba y lo llevaría a su muerte, pero los oficiales y jueces  desconocían lo que rodeaba a esa terrible venganza que Humbert Humbert realizo,  desconocían todo el camino que lo llevo a cometer el delito…

“Y a pesar de la vulgaridad, el peligro y la tremenda inanidad de todo aquello continuaba sintiéndome a gusto en el paraíso que había elegido; un paraíso cuyos cielos tenían el color de las llamas infernales, pero, con todo, un paraíso” *

Era una especie de fantasma quien escribía su lenguaje, mi mano era su terrible cómplice de contar aquella historia, su confesión, su prohibido amor, sus palabras  se sobreponían a las impresas en aquel libro,  hipnotizado por la historia, escribía sin hacer ningún cambio, como me lo había pedido, sus palabras llenaban esas hojas, la terrible verdad y vida de Humbert Humbert

“… y quería que este viviera, al menos, un par de meses más, para que tu vivieras después en la mente de las generaciones venideras. Pienso en bisontes y ángeles, en el secreto de los pigmentos perdurables, en los sonetos proféticos, en el refugio del arte. Y esta es la única inmortalidad que tú y yo podemos compartir. Lolita mía” *

Termino de describir la historia de su vida y nunca más me hablo, en esta historia venían ciertas peticiones que tenía que cumplir cuando saliera de esa cárcel: llevar este su manuscrito, a su abogado, el sabría qué hacer, venían instrucciones para él también.

Pase semanas en esa celda, nunca más me dirigió la palabra, su historia viajaba en mi cabeza todos los días, imágenes construidas  en blanco, negro y a colores, versiones distintas, pero él nunca más me dirigió la palabra… recuerdo que pasaba noches leyendo el primer capítulo y me recordaba  tanto a ti, buscaba el veneno en su lenguaje para infectarte (en las próximas cartas) como tú lo habías hecho conmigo, aquel verano, y tus labios.

Su abogado me represento a petición de su cliente,  nunca conocí a Humbert Humbert, solo en su descripción y en su silencio…  Salí libre tras el malentendido en el que me vi sumergido, tenía las disculpas del estado y este manuscrito en mis manos.

Te escribo de nuevo, libre al fin, hace dos días que he salido de la cárcel, estoy en este café esperando al abogado para entregarle el libro que Humbert escribió... Sigo en el camino, buscando aventuras en este gran viaje que aún no termina, aún me falta mucho que recorrer y lo sabes, solo quería decirte que no me olvido nunca de ti y que no lo haré,  cada vez pienso más en ti,  mi amor a primera vista, a última vista, a cualquier vista…

¡Hasta la próxima!

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Fragmento del libro “Lolita” de Vladimir Nabokov

Cortometraje: “Cortázar; El Asesino”

13 de junio del 2013: la múltiple lectura de un texto: Capítulo 7 de Rayuela de Julio Cortázar: jugando su juego y modificando las reglas… para los insomnes aquí esta el corto final

 

Tras los 50 años de la publicación de Rayuela de Julio Cortázar decidimos realizar un proyecto audiovisual, con otra visión(lectura) de un capitulo de la novela, un homenaje a la biblia de los cronopios y al cronopio mayor, un homenaje extraño, diferente y “fantástico”, esa palabra…

 

“Ese sentimiento de lo fantástico, como me gusta llamarle, porque creo que es sobre todo un sentimiento e incluso un poco visceral, ese sentimiento me acompaña a mí desde el comienzo de mi vida, desde muy pequeño, antes, mucho antes de comenzar a escribir, me negué a aceptar la realidad tal como pretendían imponérmela y explicármela mis padres y mis maestros. Yo vi siempre el mundo de una manera distinta, sentí siempre, que entre dos cosas que parecen perfectamente delimitadas y separadas, hay intersticios por los cuales, para mí al menos, pasaba, se colaba, un elemento, que no podía explicarse con leyes, que no podía explicarse con lógica, que no podía explicarse con la inteligencia razonante.

Ese sentimiento, que creo que se refleja en la mayoría de mis cuentos, podríamos calificarlo de extrañamiento; en cualquier momento les puede suceder a ustedes, les habrá sucedido, a mí me sucede todo el tiempo, en cualquier momento que podemos calificar de prosaico, en la cama, en el ómnibus, bajo la ducha, hablando, caminando o leyendo, hay como pequeños paréntesis en esa realidad y es por ahí, donde una sensibilidad preparada a ese tipo de experiencias siente la presencia de algo diferente, siente, en otras palabras, lo que podemos llamar lo fantástico. Eso no es ninguna cosa excepcional, para gente dotada de sensibilidad para lo fantástico, ese sentimiento, ese extrañamiento, está ahí, a cada paso, vuelvo a decirlo, en cualquier momento y consiste sobre todo en el hecho de que las pautas de la lógica, de la causalidad del tiempo, del espacio, todo lo que nuestra inteligencia acepta desde Aristóteles como inamovible, seguro y tranquilizado se ve bruscamente sacudido, como conmovido, por una especie de, de viento interior, que los desplaza y que los hace cambiar” Julio Cortázar
Texto: El sentimiento de lo fantástico

CARTAS (V): “SI HABLAS ALTO NUNCA DIGAS YO”*

De cómo estuve sin saberlo en una de las fiesta más memorables de la historia del Arte, donde descubrí que formaba  parte de la Sociedad Secreta de los Portátiles; y siendo esta la misma fiesta donde Scott Fitzgerald por aquellos días  estaba escribiendo su gran libro, donde figura la frase (de la cual conocerán el motivo que la origino)  que nos representó aquella noche: “A mí me habían invitado de verdad”♦ 

No sé cómo se creyeron que yo era uno de ellos, no sé cómo, ni cuando conseguí ser parte de esta sociedad por un periodo breve como lo ameritaba, (como ya te conté en la otra carta) me encontraba siendo parte de la conspiración Shandy, alejado del bullicio en una de las fiestas simuladas de Littbarski que servía para encubrir las fiestas de la sociedad secreta de los portátiles   le pregunte a Vila-Matas, cuando estaba en su máximo esplendor la fiesta entre la neblina y la noche de Viena , como ellos (pues me entere  mientras los humores del alcohol llenaban  a todos durante la fiesta, supe lo de la sociedad y de sus normas para elegir a los elegidos y yo no sabía cómo había llegado a ser uno de ellos)  me habían elegido a mí, para formar parte de su selecto grupo, Vila-Matas rió ayudado por el alcohol, me contó que  ellos creían, que yo era un escritor, y que lo supieron por mi único equipaje que cargaba,  creyeron que en esa pequeña maleta era donde guardaba mi obra, tan portátil como debía de ser en la sociedad secreta, creyeron confirmar sus hipótesis,  cuando por un torpe error se abrió mi maleta, y ya deduces cual fue el motivo, mi eterno descuido, al cruzar la calle mientras salía de la Librería Shakespeare and Company,  de aquella ciudad, sin ver hacia al frente por ir viendo la compra de unos libros, choque con un persona que venía  en bicicleta, en dirección contraria a la mía,  y la maleta salió volando,  una bella imagen, ver como remedos de tela que pasaban a ser mi vestimenta volaban   y aquellas hojas que se esparcieron por toda la calle, frente a la librería,  creo que ahí fue cuando los mire por primera vez, algunos de ellos me ayudaron a levantar mi desorden público, alguno de ellos habrá leído algo de esas hojas, creyendo que eran escritos de alguna o de toda mi pequeña obra literaria,  si supieran que esas hojas eran las cartas que te escribo a ti, y que no te las había mandado aquella tarde, y que poco a poco estás recibiendo y leyendo,  ahora fui yo quien reía  ayudado por los humores del alcohol, cuando Vila-Matas me contaba el primer error por el cual me habían  aceptado en la sociedad de los Shandys, le pregunte cual había sido el segundo error, sentí como de pronto Duchamp posaba su brazo sobre mi hombro y reía mientras decía “porque no tienes grandes propósitos en tu vida”  Vila-Matas se echó a reír  junto con Duchamp cuando les dije “que ese no sería un error sino un acierto entonces!” mientras reíamos, recordaba aquello que Antheil escribió acerca de las sensaciones mínimas y las cosas pequeñas, de lo cual me sentía identificado… Gire para saber dónde había dejado la botella de Licor  y mire que estaba junto a Aleister Crowley  quien escribía en una tarjeta postal de manera sorprendentemente microscopia, solo alcance a leer algo que me llamo la atención por el lujo de estar en mayúsculas en aquella diminuta postal ‘HYDRE INTIME’  fui a la habitación por otra botella y escuche como Rigaut hablaba efusivamente sobre el suicidio, y Larbaud rechazaba radicalmente toda idea de suicidio que hablaba Rigaut… Regrese con Vila-Matas y Duchamp quienes hablaban de un posible viaje y estancia en un submarino que un príncipe alquilaría.  Se escuchó de pronto  Ballet Mechanique desde adentro de la sala, Duchamp corrió junto a los demás Shandys que festejaban su sociedad secreta,  el segundo error fue… -de pronto escuche a Vila-Matas que retomaba la conversación interrumpida por Duchamp- fue que creíamos que eras una perfecta maquina soltera, esa forma de estar solo es tan Shandy y tras una pausa dijo unas palabras “La necesidad de soledad junto con la amargura por la propia soledad, era una característica muy común entre esos alegres y volubles trabajadores que fueron los Shandy’s. Para llevar adelante sus trabajos tenían ellos que ser solitarios, o por lo menos no ligarse a ninguna relación permanente”* absorto en la noche y en el paisaje de Viena que daba este balcón,  Vila-Matas parecía que estaba construyendo ese pensamiento,  esas líneas,  ¿Para qué?  No lo sé… Solo sé que  estoy solo porque tú no estás aquí conmigo, por eso te escribo, por eso y porque te gustan las cartas y te gusta leer… y porque te extraño tanto…
Vila-Matas regreso  a esta realidad donde aún seguía la fiesta, y continuo tras una pausa, perdido en las calles de Viena y su neblina, yo observaba como los demás Shandy’s bailaban, bebían dentro de la habitación  sigues en la sociedad por tu nomadismo infatigable, por tu convivencia con tu doble,  al escuchar esto último varios Shandys gritaron emocionados a manera de lema de la sociedad “¡SOMOS SIEMPRE DUALES EN APARIENCIA, Y  LO SOMOS POR CUANTO ENCARAMOS LO NUEVO Y LO VIEJO AL MISMO TIEMPO. NOSOTROS TENEMOS NUESTRA RAÍCES EN EL MISMO FUTURO QUE TAN HONDAMENTE NOS PREOCUPA. TENEMOS DOS RITMOS, DOS ROSTROS, DOS INTERPRETACIONES. ESTAMOS INTEGRADOS CON LA TRANSICIÓN. CON EL FLUJO. SABIOS EN UN NUEVO ESTILO, NUESTRO LENGUAJE ES CRIPTICO, VOLUBLE, CHIFLADO!”*  Todos golpearon sus vasos brindando por la sociedad secreta de los Shandy’s, seres  portátiles  y artísticos, emocionados, uno se alejó rápidamente, regresando con la misma velocidad  y para sorpresa de todos,  disparo una escopeta  (de la cual nadie sabe de dónde saco) cuatro veces al techo de la habitación,  corrieron todos los miembros de la sociedad por las calles y la niebla de Viena…  La policía  y los vecinos llegaron a la habitación,  donde vieron a Francis Scott Fitzgerald y al anfitrión pretendiendo que jugaban una simple partida de ajedrez solamente, y que no existía una fiesta secreta, dentro de una fiesta simulada por un solo hombre, como comúnmente los vecinos sabían  que se realizaba…

Te escribo todo esto,  sin abreviar nada, porque esa fue mi breve instancia en esa sociedad secreta… el accidente, la fiesta y el abismo, los días con esos seres extraordinarios y portátiles, tan portátil como el Odradek que guardo en la bolsa del pantalón, que se escapa cada vez que te pienso…

¡Hasta la próxima!

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* Fragmento del libro “Historia abreviada de la literatura portátil” Enrique Vila-Matas
♦Fragmento del libro “El gran Gatsby” Francis Scott Fitzgerald
* Fragmento del libro “Historia abreviada de la literatura portátil” Enrique Vila-Matas
*Fragmento del libro “Historia abreviada de la literatura portátil” Enrique Vila-Matas

CARTAS (IV): “¿Qué significa injusticia cuando se habita en la locura?”

De como conocí a la mujer con los abismos mas hermosos que eran sus ojos, y no puedo utilizar otra cosa sino simplemente como lo dice ella: “No quiero morir, lo que deseaba con todas mis fuerzas era ser, vivir en una mirada ajena, reconocerme”

Mientras andaba dando vueltas alrededor del abismo, junto a los shandys… (me estoy adelantando, en  esta otra aventura con esa sociedad secreta, que te contare/sabrás en la siguiente carta) Mientras bailábamos libres del peso de cargar con cosas innecesarias, mientras corríamos y saltábamos por el borde, me percate de una mujer inerte frente al abismo, me detuve, me acerque a ella, la llame tocando su hombro, giro, y con ella aquella hermosa fotografía de su rostro, aquellos ojos penetrantes, tan llenos de misterio, aquella boca sin la falsa expresión,  tan sincera de los labios, esa falta de sombras en el rostro,  fue lo que me hizo seguirla sin decir nada, me señalo el abismo, que ella estaba mirando, contemple con ella el abismo que estaba delante de nosotros y que no me había dado cuenta de su inmensidad, escuche su risa, supe desde ese momento que ella era a quien buscaba, si supieras lo hermoso que se ve un abismo reflejado en sus ojos negros,  yo me encontraba perdido en la imágenes que observaba a través de sus ojos que proyectaban el abismo…

Tiene esa sencillez en la palabra, que se devora fácilmente,  como aquel que cuidaba los trenes en aquella particular estación,   también cuenta con esa maldad del hermano del ciego en su narración,  y cuenta con la fantástica ficción irreal en los sucesos cotidianos como el escritor-alebrije, pero  te das cuenta como estoy tratando de compararla, de lograr una imagen de ella, para que la puedas observar, pero por que no mostrarte su reflejo en el espejo,   ella tiene su propia imagen, ella escribe como ella, como ella solo sabe hacerlo y yo me enamore completamente de la mujer que observaba el abismo…

Me doy cuenta que no tengo la manera de explicarte lo esencial que es ella en este momento en mi vida, sus ojos y el abismo, es necesario que la conozcas,  que conozcas este abismo el que observamos, a esas bestias  tan tiernas que lo habitan(amos), quiero contarte todo lo que mire en este abismo, a través del reflejo de sus ojos inmóviles que me miraban, que me leían,  sueños amputados, viajes con el tiempo, ríos de locura y de pasión, sentencias nocturnas, la belleza del terror, la justicia de la locura,  la soledad de las bestias que observamos en el abismo, lo irreal que es la realidad, y  yo a su lado, con ella, viendo el final de los finales…

Para ella no hay finales felices (¡que estupidez eso de final felices!) para ella son finales, solo existe los finales. El fin, para dar paso a un nuevo comienzo,  como el abismo de sus ojos, frente al abismo que contemplábamos en esta oscuridad…

Aún recuerdo sus únicas palabras que escuche decirle  “No salgas de tu ciudad. No vengas al país de los ríos.  Nunca vuelvas a pensar en nosotros, ni en la locura. Y jamás se te ocurra dirigirnos un poco de amor”*

Como no seguirla cuando después de decir eso, me miro a los ojos, con esa tierna mirada de misterio y se lanzó al abismo,  como no arrojarme al abismo de sus ojos, como lo hice contigo y aun lo sigo haciendo…

¡Hasta la próxima!

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* Fragmento del libro de cuentos “Río Subterráneo” De Inés Arredondo

CARTAS (III): “Me hubiera gustado clavar la noche en el papel como una gran mariposa nocturna”

Carta #3:

“Desde el pozo asfixiante del recuerdo…”

No es el insomnio lo que se cuenta, no es la noche la que no te deja dormir, son los recuerdos, los recuerdos producen el insomnio, las memorias, por esta vez se equivoco el otro escritor-alebrije,  es el calor lo que complica todo o casi todo, sabes, te escribo de noche, sin poder dormir, y el calor lo arruina todo, te recuerdo en sueños, en sueños despiertos, duermo muy poco  y he pasado todo este día encerrado en esa otra habitación,  cuatro paredes que se alargan hacia el infinito, observo hacia arriba, el viejo Onetti me cuenta sus vivencias, sus aventuras o las vivencias o aventuras  de otro ser que desconozco, y que por momentos se parece a mi, Onetti sabe borrar estas cuatro paredes que nos encierran, sabe como transportarnos a esos lugares que me esta narrando, lo escucho con toda mi atención,  olvido por momentos que me encuentro en cerrado en este cuarto, con estas ventanas, con estos catres, con el intento de sillas sin asientos…

Cuando conocí a Onetti me fascino las pausas que realiza al hablar, como buscando la palabra adecuada, a veces simplemente a dejado de hablar y yo esperando la próxima palabra. No podemos dormir, gracias a Dios que tenemos cigarros, nos comunicamos a distancia entre habitaciones, entre el humo, entre celdas continuas, me cuenta un sueño que me deja fascinado, me cuenta también la vida después del divorcio de ese otro amigo, y su otro sueño en la rambla, el sueño lo puede todo o casi todo… pensaba en eso cuando me contaba con su particular forma de narrar aquel sueño de su amigo, había esperanza y las ideas son obsesiones, cuando se tiene esperanza… pero, que ocurre cuando… ahora si tiene razón el otro escritor-alebrije, un puente no se puede sostener de un solo lado, y mas si es de noche… Todo era tan extraño y Onetti contaba la cara de loco de su amigo, pero ya no importa,  las ideas solo son ideas, me complace que nos entendamos, Onetti y yo, en esta noche, esta noche que podemos sentirla de la misma manera, y esta vida que solo es el paso del tiempo en fracciones, Onetti me pide un cigarro, me doy cuenta que es el ultimo, se da cuenta por mi rostro que es el ultimo, ya no valen las excusas,  somos los únicos en esta noche que golpea nuestras sienes con su latir, corazón  nocturno.

Le estiro el cigarro y le digo que me repita la calle donde su amigo reproducía aquella ultima esperanza, la calle Eduardo Acevedo me dice, mientras me pasa el cigarro encendido, Eduardo… Eduardo… recuerdo a otro Eduardo que me contó esta historia,  solo un fragmento Δ y ahora Onetti me descubre toda la obra…

Aun es de noche y aun sigue el calor, el insomnio, trato de formar aquella imagen de la cabaña, Onetti habla en voz alta pero consigo mismo: “A veces pienso que esta bestia es mejor que yo…” le escucho decir pero cada vez habla mas bajo… observando por la ventana, estoy acostado en uno de los catres en esta habitación,  recojo del suelo un periódico para poder escribirte,  desde este lugar, con este insomnio, desde esta habitación y con estas ideas obsesivas, ¿aun tenemos esperanza? aun podemos construir puentes (o el/nuestro puente) que no se sostengan de un solo lado, donde podamos recrear nuestros sueños, ¿aun tienes aquel vestido blanco?, ¿aun sabes la dirección de aquella cabaña?

¡Hasta la próxima!

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CARTAS(II): “Un loco en un mundo de fantasmas tristes”

CARTA #2:

“De como conocí a un nuevo alebrije, un hijo de puta”

Hemos hecho una parada y tengo una oportunidad, por eso te escribo, si, efectivamente tome el vuelo a New York, en el avión me toco un pasajero que no dejaba de describir escenas y situaciones que involucraban drogas, llegue a New York con la idea de recorrer con este nuevo amigo (que había hecho en el avión) pero, no sé cómo me desvié y mire en la primera cuadra que llevaba caminado, me percaté de  que había una biblioteca en la esquina y entre. Era martes recuerdo bien, cuando emprendí el otro vuelo, ¡No! a México no fue, ese viaje perdí el vuelo, luego te explicare porque no me subí a ese avión,  tuve la oportunidad de hacerlo pero no quise, pero me estoy desviando de lo que en verdad te quiero contar… Te decía que tome otro rumbo en esta ciudad de N.Y. Este otro amigo es un hijo de puta, a cada frase que termina yo le respondo “Hijo de puta” una señal de respeto de mi parte, cuando lo conozcas vas a saber por qué, la forma en como dice las cosas; La verdad en ellas; La crudeza… Es un !Gran hijo de puta! Hemos hecho una parada (como te lo dije al inicio de esta carta) vengo con un grupo de amigos, venimos de Long Island, el desesperado quiere regresar a la ciudad pues cree que Mara lo está esperando en el estudio de Ulric.

Bueno…esta hoja casi se me termina, y ya veo que quieren emprender la huida, sobre todo Miller que esta desesperado por llegar. ¡Y quien no! si lo espera una chica como Mara…

Llevo mas de 5 días sin poder dormir, termino de conversar con Miller y me quedo pensando toda la noche en todo lo que me dice, lo que dicen sus amigos y los seres que vamos descubriendo en esta ciudad tan particular,  a veces nos quedamos platicando hasta que sale el sol y el tiene que ir a trabajar, yo recorro la ciudad o voy al estudio de Ulric…

“Me doy cuenta de que me falta, de que la extraño…”  creo que de tanto escuchar a este hijo de puta, me ha descubierto que la extraño, tanto…

Me despido porque falta mucho camino que recorrer en este viaje, no te preocupes, te escribiré lo antes posible, solo quería contarte de este gran hijo de puta, un nuevo Alebrije he conocido…

¡Hasta la próxima!

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Cartas (I): “vivir, vivir todavía mas intensamente”

 Carta #1: 

La relatividad del tiempo y el espacio (en las vacaciones)

Sabes:
De México a Francia, fue un viaje rapidísimo, a lado de dos grandes maestros, recorrí la autopista de París a Marsella deteniéndonos cada día, en dos paradas de las 62 que existen,   todo gracias a Fafner, el dragon en el que viajábamos.

Las conversaciones con esos dos seres cada vez mas sorprendentes y geniales, el Lobo y la Osita,  me brindaron la oportunidad de ver la vida de otra manera, me enseñaron todo lo necesario para hacer una expedición a la nada,  viajar, lo importante de ver lo que no se mira, cargar lo únicamente necesario, un diario, un libro, una acompañante,  un dragón.  Como olvidar las conversaciones que se daban inesperadas, conforme llegábamos a cada parada, el mapa de los arboles, el ataque de los gusanos y hormigas, los sorprendentes menu’s y descubrir los grandes chefs que son, las torrenciales lluvias, a la Osita espía,  al Lobo espía,  al yo espía, todo a nuestro alrededor,  lo maravilloso que era el momento que se vivía, y no se daban cuenta o no querían notarlo/vivirlo (como nosotros) esos otros seres que pasaban rápidamente,  mecánicamente por la autopista sin ver lo hermoso que da la autopista, nunca olvidare el consejo de la Osita y el Lobo: “vivir, vivir todavía mas intensamente”* Δ
De ahí , en viaje relámpago, llegue a latinoamerica, a la región del amazonas, donde un queridisimo y gran amigo, como también fantástico guía.   Recorrí (guiado por el) toda la  hermosa región  con sus misterios y aventuras,  pase por su programa de radio, fui con el a la presentación de una película a estrenar, a la opera, visitamos las casa con sus leyendas famosas acerca seres contradictorios, la famosa biblioteca, recorrimos el ansiado zoológico con esas especies tan famosas y tan extrañas,  que alegría y para no olvidar la fantástica forma que tenia el guía,  mi amigo, de explicar los sucesos cotidianos, simples (pero no por ello menos interesantes)  que forma tan particular de narrarme la vida, la otra vida, de los sucesos sencillos que peligran por lo cotidiano de los seres que visitamos en el zoológico, una especie muy rara, pero luego te cuento no me adelantare en esto. Te decía que mi gran amigo tenia una forma particular de sintetizar todo, una manera de contarlo y que te deja una enseñanza, te deja pensando a cada terminar de hablar,  era necesario prestar atención a cada una de sus palabras,  que no necesitaban ni una mas y ni una menos, las necesarias para sorprenderme (para sorprender a todos, cuando viajen con el y sea su guía) daba gusto estar en ese lugar, en ese preciso momento.  Por la noche en el bar de San Blas,  me contó la historia de uno de sus grandes amigos, me narro la vida en una sola noche, pero con mas de una botella (perdí la cuenta de cuantas nos terminamos esa noche) la mesa repleta de botellas vacías el sol amenazaba con salir y me despedí  agradeciéndole todas las atenciones que da a quienes se sumergen en la aventura guiada por el (algún día tienes que viajar con el, se que lo disfrutaras tanto como yo). Δ

Pero hoy te escribo desde este lugar, ya casi amanece, estoy esperando el próximo vuelo, no se a donde iré,  observo los destinos: New York  o la Ciudad de México, quizás haga los dos viajes, de N.Y. a Cd. de México y viceversa, muchas veces:  ir y venir,  conociendo, teniendo nuevas aventuras, nuevos amigos, nuevos enemigos, mezclando culturas, !Si!, quizás optare por esa opción,  es lo mas seguro, ya ves, a veces me gana la locura, las ansias de viajar y conocer culturas, y que mas si voy y vengo de una a otra en un lapso y repetidamente,  recordé, una frase que me dijo la Osita o el Lobo, no recuerdo quien pero fueron uno de ellos dos, puede servir para entender mas esto que te decía:  «Cuando se miran dos objetos separados, se empieza a observar el espacio entre los dos objetos, y se concentra la atención en ese espacio, entonces, en ese vacío entre los dos objetos, en un momento dado se percibe la realidad.»**

Así me despido una vez mas, no se hacia donde saldré primero, pero ya tengo decidido que viajare de un lado para otro entre Ciudad de México y New York o New York y Cd. de México  (ya dependerá a donde viaje primero)  pronto sabrás de mi y sobre los nuevos viajes, y que aventuras descubra, no olvides de viajar tu también, recuerda: el diario y el dragón…

!Hasta la próxima!

b

(¿New York o Cd. de México?)

*Del libro “Los autonautas de la cosmopista” De Julio Cortazar y Carol Dunlop
**Del libro “Los autonautas de la cosmopista” De Julio Cortazar y Carol Dunlop

Como hacer una reseña de Mario Bellatin al estilo de Mario Bellatin en 27 pasos:

b

Instrucciones:


1- di que estas haciendo una reseña.
2- di la reseña que hiciste antes mientras haces esta reseña.
3- di que no sabes como terminar esta reseña que nunca quisiste hacer.
4-di que eres bueno haciendo otra cosa mientras vas haciendo peor esta reseña.
5-di que ya casi terminas otras reseñas que empezaste poco después de esta y en esta, aun no vas a la mitad.
6- di que tienes tantos perros que te regalan o recoges y que regalas mientras haces la reseña.
7-di que tienes una deformidad antes de empezar con el punto importante de la reseña.
8-di que dejas de lado la reseña, que viajaras que harás otras cosas excepto la reseña que nunca quisiste hacer.
9-di que de niño querías hacer reseñas pero que tu familia no te dejaba y solo tu abuela leyó aquella reseña que escribiste de niño sobre animales.
10-di que estas haciendo o harás una reseña que no parecerá en nada a una reseña.
11-di que estas enfermo mientras haces esta reseña pero nunca digas cual es tu enfermedad
12-di que vinieron varias personas que se dedican o giran en el ámbito de hacer reseñas mientras tu ignorabas o hacías un viaje para empezar la reseña.
13-di que haces la reseña de la reseña que no puedes hacer o que no quieres hacer.
14-di que harás la reseña antes de empezar a leer el libro para la cual harás la reseña.
15- di que no sabes como terminar esta reseña que nunca quisiste hacer.
16-di que repetiste íntegramente un fragmento de la reseña para que se entienda mas, como y en que sentido va la reseña, que no deseas que empiece el significado de encontrar el porque de la reseña que tienes que entregar.
17- di que harás una reseña al estilo de Mario Bellatin.
18- di que nunca ha sido importante hacer reseñas para ti y que en cualquier momento o cosa puede ser mas importante que el momento de hacer la reseña.
19- di que haz dejado de hacer la reseña por que no es lo mas elemental en tu vida.
20-di que si ya mencionaste lo de la enfermedad o la deformidad en la reseña.
21- di que acabaste la reseña pero que no te gusta el resultado final.
22- di que tuviste un sueño referente a la reseña, pero que no era la reseña si no un análisis de la obra o la obra en si.
23-di que eres Mario Bellatin que haces reseñas y que has terminado la reseña, una reseña extraña, pero que tiene tanto sentido desde el sinsentido que es escribir reseñas al estilo que solo Mario Bellatin sabe hacer.
24-di que esperas desesperadamente la reseña de Mario Bellatin del libro de Mario bellatin.  Un gran escritor, un escritor experimental que ha creado su propio y maravilloso lenguaje literario y que apuesta a renovar la literatura.
25- di lo que quieras…pero dilo…
26- di que eres Mario Bellatin a Mario Bellatin le gustara eso por que el escribo antes que tu eras Mario Bellatin en unan reseña donde tu escribes con tu deformidad la reseña que habla de manera extranjera de la reseña de un libro que reseña la vida de Mario Bellatin.
27-di…*

 

 *di Bellatin y reseña infinidad de veces…
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