Archivo de la categoría: Musica

El extraño juego llamado “Mi vida” (Autobiografía)

Uno de mis primeros acercamientos a la literatura fue este joya….

 

Como se inicio el juego…


Cuando era niño me gustaba ir a la biblioteca que había en la casa de mi padre, revisar los innumerables libros (los cassettes, vinilos, películas en los estantes) me gustaba remover el polvo y leer los títulos,me sentaba frente a ellos como quien ve el televisor… Con sus títulos creaba historias, los unía para crear frases, personajes, una linea, una trama, acciones, finales, ese era el juego, mi juego… fue entonces cuando una mañana hurgando entre los mundos encontré este extraño objeto que capto mi interés inmediatamente, lo coloque en aquel viejo aparato…

Sin saber, fue la primera vez que escuche/conocí a David Bowie, fascinado por la narración(voz) lo escuche ávido una y otra vez (asombrado por la imaginación mis ojos bien abiertos ante lo que se me presentaba, y descubrir que alguien mas jugaba (sabia las reglas de) mi juego…), fue la primera vez que logre percibir la (ir)realidad (de vivir), logre ver la puerta de salida de este universo, perderme en mundos-universos, así empezó mi búsqueda del conejo blanco (con ojos extraños)…

Repetía y repetía una y otra vez, así fue como aprendi el significado de la adicción (que me perseguiría toda mi vida (pero no nos adelantemos a esa parte de mi vida que ya habrá tiempo para contar esa parte del juego)…), el juego entonces se convirtió en la realidad a partir de ese momento…

Mi vida gira entorno a este  extraño objeto, en momentos específicos cada instrumento forma parte del juego, así vivo, rodeado de seres instrumentales, y una voz narrando el juego de vivir (mi vida)….

[CONTINUARA…]

ARTISTAS PARA VER EN COACHELLA: [18] Charles Bradley

Solo faltan 18 días para Coachella y aquí el artista 18 que si vas al festival esta prohibido que te lo pierdas.

Charles Bradley

Cantante de Soul, R&B, Funk, nacido en New York, Debutó en el 2011 con el disco No time for dreaming.

¿Por qué verlo en Coachella?

1- Por su entrega al interpretar sobre la tarima, cada concierto es una experiencia y se puede vivir, mirar, sentir, se transmite la energía Bradley y te contagia para seguir sus pasos de baile.

2- Porque el soul esta mas vivo que nunca y quema las venas, se suda, se escupe, se grita se sufre.

3- Porque su banda no lo deja atrás (incluso en los pasitos cheveres de baile) no se marean por la altura, y como grandes músicos, si desafinan o no eso no importa, la pasión con la que tocan en cada momento, eso es la experiencia que vale la pena observar.

4- Disfrutamos mas el dolor cuando se puede cantar hasta desgarrar y bailar hasta lastimarse ()

5- Porque la cerveza es cara y la vida difícil (¿Por qué es tan difícil?).

Artistas para ver en coachella: [20] The Gaslamp Killer Experience

Solo faltan 20 días para Coachella y aquí el artista 20 que si vas al festival esta prohibido que te la pierdas

The Gaslamp Killer Experience

Dj y Productor de San Diego, de nombre William Benjamin Bensussen, su primer disco de estudio fue en el 2012 Breakthrough.

 

¿Por qué verlo en Coachella?

1- Por que trae un cotorreo bien ondeado, es decir, la propuesta psicodélica que presenta con sonidos elocuentes al rock y al hip hop, sin olvidar el blues que al fondo de cada sampler se puede escuchar.

2- Crear una experiencia en un disco no es muy sencillo, matar el ritmo lo es mas,  pero experimentar con diversos sonidos y crear un viaje a través de ellos es lo que todo artista busca, William nos hace viajar para perdernos un rato, después buscaremos el camino de regreso (si es que podemos).

3- Se necesita tener presencia o una mascara que usar en el escenario y Gaslamp Killer tiene las dos y sus show son todo un espectáculo en vivo, una tribu de sonidos eléctricos que viajan (y vaya viaje) en las alucinaciones psicodélicas, sin olvidar los visuales y un importante juego de luces, y no olvides un pasito chevere.

4-La propuesta que esta presentando en su(s) video(s) es importante echarle un ojo y sumergirnos a otro nuevo viaje.

Como esta escrito en el cartel, toda una experiencia ver  a The Gaslamp Killer

 

ARTISTAS PARA VER EN COACHELLA: [24] Gesaffelstein

Solo faltan 24 días para Coachella y aquí 24 bandas que si vas al festival esta prohibido que te las pierdas

Gesaffelstein

Dj francés de nombre Mike Lévy, debutó en el 2013 con el disco Aleph, del cual se desprenden los sencillos Pursuit y Hate or Glory.

¿Por qué verlo en el festival Coachella?

1- Por arriesgar y crear una nueva e interesante propuesta en el genero de (que se a encasillado por un par de años) la electrónica, retomando las bases y sin olvidar las raíces industriales que se hacen presentes inmediatamente al escuchar el disco.

2- Por su habilidad de dar un espectáculo sobre  la tarima, toda una experiencia para tus sentidos, Mike Lévy a parte de interpretar sobre el escenario también controla todo el juego de luces y  los visuales que se proyectan detrás de él, experiencia que lleva al imite al espectador, Gesaffelstein va mas allá de solo girar los “platos” y  lo podemos observar desde  propuesta visual de sus vídeos,  el parisino es una de los nuevos  pilares de la industria, con tan sólo un álbum ha alcanzado gran popularidad  (incluso participando en campañas publicitarias: Johnnie Walker y entrando a la escena del cine creando la propuesta sonora de la película “MaryLand” de la directora Alice Winocour).

3- Como ya lo mencione, la propuesta de cada uno de sus vídeos, premian al espectador con una revancha en la era visual y tecnologica, nos sumergimos, respiramos y volvemos  a hundirnos,Gesaffelstein es un artista que hace del sonido evocar imágenes que no podrás sacar de tu mente por un buen rato.

“Spin that shit” es del pasado, ahora el grito de guerra es “Gesamtkunstwerk

   

Etiquetado ,

Mientras leo la carta que me escribí a los 7 años (Fragmento robado de la Bitácora del Capitán Alebrije)

Estoy en este preciso momento en un punto de mi vida, que miro hacia atrás y reconozco todas las huellas que han formado este camino (y me sorprendo de todas las estupideces que he hecho [y de seguir vivo] y no me arrepiento de ninguna de ellas porque han definido la cosmogonía que soy) y puedo -ahora- decir: ¡Que chingona vida la que tienes!

Estoy como lo dije anteriormente, en un punto de mi vida que defino como la Completud, cada aspecto de mi vida sirve con el propósito que había pensado hace muchos años:  una carrera que me apasiona, un trabajo que me hace crecer todos los días, conocer a gente apasionada por vivir-por hacer lo que mas ama, conozco extraordinarios lugares, viajo, escribo y leo como no tienes idea, pero sobre todo  la soledad, esa que me fortalece, que sin ella y el abismo, no podría reconocerme. Lo dije -lo digo- conozco ahora lo que los humanos llaman felicidad. Me reconozco en cada historia que he vivido a lo largo de estos años, cada momento mágico indescriptible, fantástico que ha recorrido mis cinco sentidos (y los otros muchos mas que no conocen aun). Estoy -repito- en un punto de mi vida donde cumpli cada objetivo de una lista que propuse realizar hace tiempo*

Pero, esta noche -justamente hoy, pero hace muchos años- cuando me detengo a ver mi vida pasada (y cuando digo ver, quiero decir: Leo, aquella carta que me escribi cuando era niño, para mi yo de 25 años contándole los sueños las aventuras que quería vivir -y  sorprendentemente he vivido cada una de ellas- y cuando veo la ultima frase de la carta que me escribi hace tanto tiempo…) que en mi rostro esta la sonrisa mas sincera, cuando podría morir este mismo instante y no quejarme de nada; Miro hacia adelante, y observo todas las aventuras que me están esperando, lo que el destino me tiene deparado, lo que construire a cada nuevo paso, acción, pensamiento…veo el horizonte, el reino, el universo…  Mi sangre, mi sentidos, mi vida, alegres felices cantando  mueren por recorrer el nuevo sendero. Mi pasado, mi presente -este momento de silencio, de detenerme, de…- y mi futuro, y me digo: ¡Que chingona vida la que tendrás!

Asi el presente se acaba, para dar paso a escribir mi futuro con cada huella, la(s) aventura(s) que me espera y mi epitafio dirá:

“En un lugar de la ______, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor”

20140510_021512

OST:

CUENTO: Autobiografía del poeta F. B. Titulada “Me fui a Úbeda a morir”

Me fui a Úbeda a morir*

Hace tiempo, mucho tiempo ya (de los ayeres que rememora la conciencia a cada paso) cuando estaba en las primeras tonterías del amor que se nombra a cada instante: que se expresa infinito y se comprende finito, cuando era joven y empezaba lo que se dice a vivir la vida, cuando me enamore de aquella musa (cuál de todas dirá el lector) de aquella primera que me robó el corazón (e insistirá el lector, cuál de todas)   y me mostró la vitalidad del poeta en ciernes, en esas tardes de amor campana, de horas al atardecer, de manos que no se separan cuando los labios se cansaron de besarse, recorríamos el centro comercial -un domo de aire fresco artificial, un santuario para las hormonas- sin centavos en la bolsa con la nieve en las manos que nos quedan libres, recuerdo aquella sonrisa llena de vainilla y mi carcajada de chocolate, de momento así la imagen se hace presente, sus ojos grandes y fuertes se posan en una estrafalaria sección de telas e inciensos, de música de cabaret y circo, cortinas por puertas, y una calavera en voz de lazarillo, era gracioso que ella me condujera sin decir nada, pero es que era el helado y la risa lo que me envolvía triste en la risa de mi locura –porque ha pasado el tiempo y decir que era amor sería caer en un lenguaje desaforado, y porque soy poeta evitaré signos querido lector- así arrastrandome del puente de nuestros brazos entramos a través de las purpúreas cortinas y el olor a incienso y la música de cabaret y circo, era curioso ver que este lugar desentonaba con el domo de aire fresco, era extraño no haberlo visto antes    –si, a la menor oportunidad nos veníamos a besar, a estar, a no separarnos, éramos niños lector, muy muy niños, otra generación, nada de tecnología- Ella asombrada por las cosas que rodeaban este lugar, figuras extrañas y graciosas, duendes gnomos calaveras animales plantas telas dijes pociones textos y la voz de pronto seguida del grito de mi acompañante y la pronta recuperación del helado, reflejos mi querido lector reflejos, y de nuevo la voz “Bienvenidos sean a la carpa de Madame Turner” inevitable mi risa, y ahogarme en ella, pero mi acompañante esa mujer que hizo de mi raciocinio una parvada de pájaros (sin conocer la luz) asombrada de Madame, quien continuo “estáis en este sitio por la razón…” su falso acento español a todas lenguas y su tono ruso a pocas métricas “Ya se YA se ustedes vienen a que Madame Turner les lea las cartas…” se aventuró como buena comerciante a enganchar a mi bella dama, adivinó que yo era escéptico pero era el del dinero, la pobre bobalina con su sonrisa siguió los pasos y con un beso en la mejilla me hizo cambiar de idea y así pasamos al cuarto para que nos leyeran –a mi la mano, a ella las cartas- nuestro futuro, y así lo hizo, la parafernalia de la otra habitación, la mesa y las dos sillas, de película esto y mas el rostro de asombro de mi enamorada. No recuerdo que le dijo a ella, el helado era demasiado bueno, aparte desde mi posición y con su falda tan corta y mis hormonas tan… tan perdidas, esa vista se volvió un regalo de la naturaleza, mi propia película y el único espectador… Así llego mi turno, Madame Turner pidió mi mano, mi enamorada le había dicho a Madame que me leyera la mano -a veces me pregunto cosas, muchas cosas que no caben en esta pausa, cosas intrascendentes nada importante querido lector, no se preocupe, nada que afecte la trama de esta historia que le cuento- empezó recitando en latín        –y mira que el esfuerzo hizo, pero era gracioso verla intentar- miró, inspeccionó, dibujó mi mano y cada parte de ella con sus dedos –recuerdo que mi primer pensamiento fue que su cortaúñas no le servía un extremo, lo delataba el patrón de corte mal elaborado en cada uno de sus dedos, y que decir de sus uñas mal pintadas (por decir lector, uno de los pensamientos que tengo es: Como hacerle caso a una Vidente cuando sus uñas no son falsas y poco arregladas, las has visto cierto: la veracidad de ellas depende de cuan falsa sean sus uñas y que tan arregladas estén)- me miro a los ojos, empezó a develar “mi futuro”: que sería alguien importante -nunca me dijo en que- que el día de mi muerte habría un gran desfile en mi honor en una extraña ciudad de rascacielos, que la gente se desbordaría por tocar el ataúd que llevaría mi cuerpo, que la alegría reinaría en medio de la tristeza de mi muerte, que mis seguidores tenían  que estar alegres, nada de llanto si no era de risa, que gente de todas partes del mundo harían una de las mayores fiestas en esa ciudad conmemorando mi vida, de ella no me dijo nada (de la eterna enamorada) así continuó por unos minutos entorno a ese evento y otras cosas mas. Salimos de su local, aun recuerdo el color púrpura de sus telas como puertas, mi princesa en turno abrazada a mi, asombrada por lo que le había dicho y lo que me habían dicho, fue así como pasaron un par de horas mas en el domo de aire fresco -nunca entrábamos a las tiendas siempre deambulando o en una banca besándonos, la nieve o la sala de cine- Recuerdo aquella noche las palabras de Madame Turner, las figuras y los olores, las formas y los sonidos, mi helado derretido, lo que me dejaba ver al falda de mi concubina, era divertido ver, saber como me levante de la cama y tome lápiz y papel y empece a escribir  algo que no recuerdo que, pero; Así inicio esta aventura de ser poeta: contradecir el futuro que me estaba esperando. Así pasaron los días, las musas cambiaron proporcional a los t-e-a-m-o-s, los juegos de nombres tiernos y esperanzadores mutando en cada una de ellas, las formas y la experiencia, los gustos y las necesidades… transcurrieron así los años como el pasar de hojas de un libro, de pronto me veo aquí sentado, observando las aves picoteando la comida del suelo en este parque, soy viejo ya, divertido pero viejo, mi trayecto me ha costado, nadie me conoce en esta ciudad, incluso los arboles me dan sombra: creo que ese es mi mayor logro. Se que moriré en esta hermosa ciudad que se ha quedado suspendida en el tiempo, podría decirte los secretos que conozco pero es más divertido que los descubras por ti mismo… sigo escribiendo, no me he arrepentido, algunos de mis libros se han vendido, hay quienes creen conocerme a través de ello, y me rio por eso, somos esas aves que picotean y picotean, dan dos pasos y picotean y picotean… Se que el día de mi muerte no habrá desfiles ni un mísero confeti, que no habrá risas ni baile ni gritos de millares de personas en mi nombre, que no se recorrerán las calles principales con mi cuerpo en movimiento, pienso esto mientras me levanto de esta banca en el parque, caminando entre los edificios antiguos de esta ciudad, siempre me gustó morir aquí, soy extranjero, mi ciudad esta tan lejos, y ya la música crece lentamente, de mi mente a mis labios, el ritmo en mis manos, y mis pies ya bailan en este atardecer que si fuera esto una película seria la mejor escena de este film. Mira como me voy alejando, en ese contraluz, y es divertido saber/creer que vencí al destino.

P.D. Por cierto la cámara de esta película la maneja la muerte, con esa túnica púrpura y ese olor a incienso, y esa risa vainilla y esos ojos chocolate. Mirame que tan lejos he llegado, mira como bailo, a pesar de ser un viejo,  mira cuanta energía, escucha la música de fondo, crece poco a poco, no mires a la cámara, música de cabaret y de circo, esta procesión que esta por empezar y no me sigue nadie gracias a Dios, estoy en el desfile de mi vida y no me sigue nadie.

* Primer capítulo y único de la autobiografía del poeta F. B.  que cuenta como se convirtió/decidió en/ser poeta.

Isaac Contreras

“…” de Isaac Contreras (CUENTO)

IMG_3621

“…”

Música que inspira: Ludovico Einaudi – Oltremare

“Era un poco la hora de Fausto, el momento del pacto.
Casi al alba, el cigarrillo consumido, la copa de vino en la mano indecisa.
El vino, como un guante de tiempo, había escrito Claudio Romero en alguna parte”
Julio Cortázar //  Los Pasos en las huellas

 

…Tan solo Enaudi, míralo ahí, al pobre Enaudi, buscando sus ojos, pobrecito Enaudi en cuatro patas buscando, tanteando la acera en busca de sus ojos, y la sangre, toda esa sangre donde se resbala, saliendo de las cuencas de su cráneo, de su boca, y las lagrimas (¿pero cómo? sino tiene ojos) no, las lagrimas de antes, las de María cuando ella estaba aquí, cuando lloraba, pobre de María, llorando la pobre de María, y Enaudi riendo al ver como lloraba María, oírla gritando mientras Enaudi disfrutaba, y María lloraba,  Enaudi se excitaba cada vez mas entre los gritos de espanto de María y el llanto de ver, de sentir, como Enaudi estaba encima de ella, sin poder moverse, sintiendo toda la acera en su cuerpo y  el peso de Enaudi sobre ella, y la violencia al arrancarle la ropa, y las manos entrando en su cuerpo agresivamente,  María no entendía y rogaba a un Enaudi que disfrutaba el miedo y la negación de una María que sufría aterrada en la acera, si tan solo hubiera tomado la otra calle, si tan solo la hubiera atropellado ese carro, si tan solo Enaudi le hubiera robado el bolso(como parecía/pensaba al principio), tal vez solo golpeado y no esto, ¡no!, no esto que María está sintiendo mientras desgarra su voz en auxilio, en negativas, en llanto, en quejas contra Enaudi, que violentamente excitado, inyectado con ojos de depredador, con esa risa que taladra la psique de María, con esos puños que desfiguran el rostro de María, con esa verga que lesiona la virgen vagina de María, con ese filo de cuchillo que le roba la vida en alientos a María, a ritmo de los golpes del cráneo (sobre la acera) de María, entre gritos de Enaudi al eyacular en el útero de María sin vida, apagándose lentamente aquella ultima postal grabada en la mirada de María, María violada viendo esas dos estrellas lejanas en el cielo despejado, un cielo que María nunca había visto tan nítido, tan natural al ojo, (tan hermoso diría quizás otro ser humano en ese momento, pero no en la situación de María pero si justo en el mismo tiempo en que María es violada y ve el cielo)  a los ojos de Enaudi comprobándola sin vida, limpiándose la verga en el vestido desgarrado de María, burlándose de ella entre comentarios originales del momento, quitándose de encima de María y sentándose a un lado de ella (pero sin ella, que viaja hacia esas dos estrellas, las ultimas que vio o ¿que ve? No sé cómo se diría cuando uno ya está muerto ¿sigue viendo eso o ve como si estuviera vivo? esas mismas estrellas como sus ojos) recobrando el aliento, la calma, sacando un cigarrillo de su chaqueta, encendiéndolo, mirando el cadáver de María, viendo la posición de María y adoptándola Enaudi, observando ahora el humo que viaja hacia las estrellas (esas mismas dos estrellas que vio María y a las que se dirige aventajando al humo que se acerca serpientemente rápido) percatándose de las nubes y la posible tormenta, volviéndose a sentar en la acera, a fumar y a acabar el cigarro, a subirse el pantalón y a levantarse, abrochárselo, acomodarse la camisa y la chaqueta, a pasarse las manos por el pelo, y a contemplar el cuerpo desnudo de María, quedarse  absorto en la sangre que sale de la vagina y de la herida,  la luz de la luna tan grande acabándose por las nubes , tocar sus senos con la suela del zapato, recorrer el cuerpo de María hasta llegar a su vagina, ver los golpes marcados en la piel, el exceso de sangre  sobre su cuerpo y en la acera, cerrar  con la punta del zapato la boca de María para que no se escape su alma (tarde, muy tarde, ya casi llega a esas estrellas que ya no se ven por las nubes, y ahí detrás está el humo del cigarro elevándose) darle la bendición, darse cuenta de que tiene abierta la bragueta, subirla, escuchar y ver al cielo, los primeros truenos y luego no ver nada. Tentando el suelo, la sangre, el cuerpo de María, buscando Enaudi sus ojos en la acera, pobre, pobre Enaudi, tan solo, Enaudi, míralo ahí, al pobre Enaudi, buscando sus ojos, y las estrellas (esas que se ven de nuevo) ahora brillando (una más que la otra) en los ojos sin vida de María.

Isaac Contreras // Libro: “El esqueleto del alebrije”

IMG_3772

Febrero 2014

La canción que describe el mes de febrero del 2014