Relato: “El ocaso de los héroes”

Sin lograr identificar el sueño de lo real, sin saber nada de todo aquello que llegue a imaginar, era tanto el frío, la hipotermia, la nieve al descender, ¡Mas! aun mas nieve, solitario, mezcla de penumbra entre las ultimas maderas, el vigor de la fogata en las rocas, la sangre de mis venas rupestre mi nombre, mi fecha, de donde era y a donde fui, las lagrimas de krishna congeladas en mis mejillas, el bosque destruido por el invierno y el hombre, mis huellas de lobo inundándose en la blanca marea, y mas nieve, la vista, la hermosa vista del ocaso, el veneno supurando en la herida, la mancha creciendo en lontananza, la partitura de la nieve sobre la fogata, mis fauces incontrolables, el terror en mis ojos al observar la sombra que se acercaba, acechando las babas inconmensurables del patíbulo, se acercaba, a cada parpadear se acercaba, sobre los cadáveres de mis hermanos, se acercaba, sobre el campo de batalla, se acercaba, sobre lo que alguna vez fueron edificios ahora mis ruinas, se acercaba, sobre este campo fértil, se acercaba, sobre este campo teñido de rojo, se acercaba, sobre toda esta nieve siguiendo mis huellas se acercaba, la sombra, al acecho, incluso mi sangre se apresuraba, descendía, tomaba el curso de la nieve, el ultimo trozo de madera rodaba, se alejaba iluminando la noche, a lo lejos, giraban las ultimas llamas de mi hoguera, y esta sombra, se acercaba, podía ver su rostro, su enorme risa, su siniestra expresión, la finestra diversión, al acercarse cada vez mas, helándome la sangre, alimentándose del miedo que expresaban mis ojos, se acercaba, con su sonrisa, su terrible aterradora sonrisa, a mi me abrazaba, la sombra me abrazaba…

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Mi manera de rendirle homenaje a David Foster Wallace es mi falta de ortografía ( Una broma, un acto terrorista, depresión o son estas pastillas que ya no me funcionan)

Mirando a mis compañeros de oficina, viene de golpe un recuerdo,hoy, 12 de septiembre era un día importante, hago memoria, uno se levanta y se dirige hacia la cocina regresa con una servilleta quitándose el sudor de la frente, y comprendo que hoy es ¡12 de septiembre!, un 12 de septiembre murió David Foster Wallace, o decirlo de otra manera, se colgó el maricón, con enteras peroratas describen su muerte a causa de una depresión que cargaba gran parte de su vida, bla bla bla, mi compañero se sienta en su lugar, yo sigo comiendo mi elaborada comida china en empaque para llevar, recuerdo aquel viaje en camión y mi osadía de dejar el libro de “extinción” de foster wallace a un alma inesperada, que leyera las primeras paginas o con jiribilla que leyera donde deje el separador, (claro todos saben donde y específicamente que pagina ), en palabras de galleta de la fortuna, la literatura deprime masas, david foster wallace se colgó y yo me obsesiono con encontrar una pieza mas de ese pollo con piña, no hay acentos hasta aquí y eso es grave (¡para colgarse!) ¿dedico tiempo para revisar ortografía o sigo hilando este sin sentido que trata de mencionar sin hacerlo todo lo que me rodea de David Foster Wallace? los libros (alla tan lejos) en mi librero estarán dando un espectáculo, ojala que la musa no los tome, que siga en ese azul celeste que me enloquece, un 12 de septiembre se ahorcó Foster Wallace y yo grabaré un spot publicitario, un 12 de septiembre lei por primera vez aquella frase en uno de los blogs, y hoy no me he suicidado, un 12 de septiembre comprendí que la literatura no era otra cosa que estorbar el tiempo, y hoy pierdo el tiempo escribiendo, leyendo, fabricando unos puntos rojos que deben seguir al amarillo y no me he suicidado, sospecho que un 12 de septiembre murió uno de mis perros (uno de tantos que han muerto) y hoy  esta comida china seguro esta hecha de carne de perro, la oficina ya no huele a café, no hay espacio para sujetar una soga, los rostros en la pared me observan, dibujos de algo que próximamente suscitara terror, hay un juego de palabras escrito en el pizarro y si observo mas detenidamente podemos jugar al ahorcado y descubrir la palabra que falta: O R T O G R A F I A…

Pequeñas heridas que son de muerte en mi poesía, o es una manera de provocarme una asfixia o soy acaso un terrorista y esta es mi forma de vengarme, ¿vengarme? tengo los cigarrillos y esa cámara para dar testimonio a unas serie de fotografías que seguro saldrán fuera de foco, barridas, con falta de luz, pero a pesar de todo esto y de perder el tiempo he llegado a una verdad sobre la muerte de uno de esos que siempre estarán en voz de quienes nacemos para hacer esto. Y es que Foster wallace lo mato el aburrimiento, estas pastillas ya no funcionan, nada motiva, son las horas que forman el nudo perfecto, ¿y la soga? la distancia…

no se si  un 12 de septiembre podre morir, pero  de lo que estoy seguro es que no sera por suicidarme, que ese azul celeste me espera en casa, un oasis mi paraíso la aventura, que me esperan los libros de Foster Wallace escondidos entre los demás libros como si no hubieran festejado, un año mas, de quedarse quietas en las hojas y revolotear en las mentes de los lectores, un 12 de septiembre no volveré a comer comida china, un 12 de septiembre seguiré con la misma duda ¿a donde se van todos los acentos que no recuerdo cuando los olvide?  un 12 de septiembre intentare corregir esto o simplemente colgarlo.  que la depresión también se disfraza de puntos y comas, y que decir de esos repulsivos acentos
Los peores son los signos de interrogación que se disfrazan de unos, (ATENTOS, ESTAN FORMANDO UNA REVOLUCIÓN)

 Un doce de septiembre olvide por poco que se cumplía un año mas de la muerte de uno de los grandes escritores que han dado las pastillas, los temores, y el aburrimiento que produce pensar, sigamos con la teoría de olvidar las palabras y encontrar otra forma de comunicarnos, (¿Acaso el suicidio de Foster Wallace era un experimento en busca de un lenguaje, de una manera de comunicarnos, de cerrar la garganta lo suficiente para no dejar pasar las palabras, esas que lo arruinan todo, como esto y que decir de la ortografía? Mi homenaje para uno de los grandes escritores que jugo con las palabras como no tienen una idea: La gran victoria sobre la muerte).

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ALEBRIJES!

[DE-POESÍA-A-DIARIO]

3 Citas que definen el 10 de Ago del 2014 

10/08/2014
#12

Mientras leo la carta que me escribí a los 7 años (Fragmento robado de la Bitácora del Capitán Alebrije)

Estoy en este preciso momento en un punto de mi vida, que miro hacia atrás y reconozco todas las huellas que han formado este camino (y me sorprendo de todas las estupideces que he hecho [y de seguir vivo] y no me arrepiento de ninguna de ellas porque han definido la cosmogonía que soy) y puedo -ahora- decir: ¡Que chingona vida la que tienes!

Estoy como lo dije anteriormente, en un punto de mi vida que defino como la Completud, cada aspecto de mi vida sirve con el propósito que había pensado hace muchos años:  una carrera que me apasiona, un trabajo que me hace crecer todos los días, conocer a gente apasionada por vivir-por hacer lo que mas ama, conozco extraordinarios lugares, viajo, escribo y leo como no tienes idea, pero sobre todo  la soledad, esa que me fortalece, que sin ella y el abismo, no podría reconocerme. Lo dije -lo digo- conozco ahora lo que los humanos llaman felicidad. Me reconozco en cada historia que he vivido a lo largo de estos años, cada momento mágico indescriptible, fantástico que ha recorrido mis cinco sentidos (y los otros muchos mas que no conocen aun). Estoy -repito- en un punto de mi vida donde cumpli cada objetivo de una lista que propuse realizar hace tiempo*

Pero, esta noche -justamente hoy, pero hace muchos años- cuando me detengo a ver mi vida pasada (y cuando digo ver, quiero decir: Leo, aquella carta que me escribi cuando era niño, para mi yo de 25 años contándole los sueños las aventuras que quería vivir -y  sorprendentemente he vivido cada una de ellas- y cuando veo la ultima frase de la carta que me escribi hace tanto tiempo…) que en mi rostro esta la sonrisa mas sincera, cuando podría morir este mismo instante y no quejarme de nada; Miro hacia adelante, y observo todas las aventuras que me están esperando, lo que el destino me tiene deparado, lo que construire a cada nuevo paso, acción, pensamiento…veo el horizonte, el reino, el universo…  Mi sangre, mi sentidos, mi vida, alegres felices cantando  mueren por recorrer el nuevo sendero. Mi pasado, mi presente -este momento de silencio, de detenerme, de…- y mi futuro, y me digo: ¡Que chingona vida la que tendrás!

Asi el presente se acaba, para dar paso a escribir mi futuro con cada huella, la(s) aventura(s) que me espera y mi epitafio dirá:

“En un lugar de la ______, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor”

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OST:

CUENTO: Autobiografía del poeta F. B. Titulada “Me fui a Úbeda a morir”

Me fui a Úbeda a morir*

Hace tiempo, mucho tiempo ya (de los ayeres que rememora la conciencia a cada paso) cuando estaba en las primeras tonterías del amor que se nombra a cada instante: que se expresa infinito y se comprende finito, cuando era joven y empezaba lo que se dice a vivir la vida, cuando me enamore de aquella musa (cuál de todas dirá el lector) de aquella primera que me robó el corazón (e insistirá el lector, cuál de todas)   y me mostró la vitalidad del poeta en ciernes, en esas tardes de amor campana, de horas al atardecer, de manos que no se separan cuando los labios se cansaron de besarse, recorríamos el centro comercial -un domo de aire fresco artificial, un santuario para las hormonas- sin centavos en la bolsa con la nieve en las manos que nos quedan libres, recuerdo aquella sonrisa llena de vainilla y mi carcajada de chocolate, de momento así la imagen se hace presente, sus ojos grandes y fuertes se posan en una estrafalaria sección de telas e inciensos, de música de cabaret y circo, cortinas por puertas, y una calavera en voz de lazarillo, era gracioso que ella me condujera sin decir nada, pero es que era el helado y la risa lo que me envolvía triste en la risa de mi locura –porque ha pasado el tiempo y decir que era amor sería caer en un lenguaje desaforado, y porque soy poeta evitaré signos querido lector- así arrastrandome del puente de nuestros brazos entramos a través de las purpúreas cortinas y el olor a incienso y la música de cabaret y circo, era curioso ver que este lugar desentonaba con el domo de aire fresco, era extraño no haberlo visto antes    –si, a la menor oportunidad nos veníamos a besar, a estar, a no separarnos, éramos niños lector, muy muy niños, otra generación, nada de tecnología- Ella asombrada por las cosas que rodeaban este lugar, figuras extrañas y graciosas, duendes gnomos calaveras animales plantas telas dijes pociones textos y la voz de pronto seguida del grito de mi acompañante y la pronta recuperación del helado, reflejos mi querido lector reflejos, y de nuevo la voz “Bienvenidos sean a la carpa de Madame Turner” inevitable mi risa, y ahogarme en ella, pero mi acompañante esa mujer que hizo de mi raciocinio una parvada de pájaros (sin conocer la luz) asombrada de Madame, quien continuo “estáis en este sitio por la razón…” su falso acento español a todas lenguas y su tono ruso a pocas métricas “Ya se YA se ustedes vienen a que Madame Turner les lea las cartas…” se aventuró como buena comerciante a enganchar a mi bella dama, adivinó que yo era escéptico pero era el del dinero, la pobre bobalina con su sonrisa siguió los pasos y con un beso en la mejilla me hizo cambiar de idea y así pasamos al cuarto para que nos leyeran –a mi la mano, a ella las cartas- nuestro futuro, y así lo hizo, la parafernalia de la otra habitación, la mesa y las dos sillas, de película esto y mas el rostro de asombro de mi enamorada. No recuerdo que le dijo a ella, el helado era demasiado bueno, aparte desde mi posición y con su falda tan corta y mis hormonas tan… tan perdidas, esa vista se volvió un regalo de la naturaleza, mi propia película y el único espectador… Así llego mi turno, Madame Turner pidió mi mano, mi enamorada le había dicho a Madame que me leyera la mano -a veces me pregunto cosas, muchas cosas que no caben en esta pausa, cosas intrascendentes nada importante querido lector, no se preocupe, nada que afecte la trama de esta historia que le cuento- empezó recitando en latín        –y mira que el esfuerzo hizo, pero era gracioso verla intentar- miró, inspeccionó, dibujó mi mano y cada parte de ella con sus dedos –recuerdo que mi primer pensamiento fue que su cortaúñas no le servía un extremo, lo delataba el patrón de corte mal elaborado en cada uno de sus dedos, y que decir de sus uñas mal pintadas (por decir lector, uno de los pensamientos que tengo es: Como hacerle caso a una Vidente cuando sus uñas no son falsas y poco arregladas, las has visto cierto: la veracidad de ellas depende de cuan falsa sean sus uñas y que tan arregladas estén)- me miro a los ojos, empezó a develar “mi futuro”: que sería alguien importante -nunca me dijo en que- que el día de mi muerte habría un gran desfile en mi honor en una extraña ciudad de rascacielos, que la gente se desbordaría por tocar el ataúd que llevaría mi cuerpo, que la alegría reinaría en medio de la tristeza de mi muerte, que mis seguidores tenían  que estar alegres, nada de llanto si no era de risa, que gente de todas partes del mundo harían una de las mayores fiestas en esa ciudad conmemorando mi vida, de ella no me dijo nada (de la eterna enamorada) así continuó por unos minutos entorno a ese evento y otras cosas mas. Salimos de su local, aun recuerdo el color púrpura de sus telas como puertas, mi princesa en turno abrazada a mi, asombrada por lo que le había dicho y lo que me habían dicho, fue así como pasaron un par de horas mas en el domo de aire fresco -nunca entrábamos a las tiendas siempre deambulando o en una banca besándonos, la nieve o la sala de cine- Recuerdo aquella noche las palabras de Madame Turner, las figuras y los olores, las formas y los sonidos, mi helado derretido, lo que me dejaba ver al falda de mi concubina, era divertido ver, saber como me levante de la cama y tome lápiz y papel y empece a escribir  algo que no recuerdo que, pero; Así inicio esta aventura de ser poeta: contradecir el futuro que me estaba esperando. Así pasaron los días, las musas cambiaron proporcional a los t-e-a-m-o-s, los juegos de nombres tiernos y esperanzadores mutando en cada una de ellas, las formas y la experiencia, los gustos y las necesidades… transcurrieron así los años como el pasar de hojas de un libro, de pronto me veo aquí sentado, observando las aves picoteando la comida del suelo en este parque, soy viejo ya, divertido pero viejo, mi trayecto me ha costado, nadie me conoce en esta ciudad, incluso los arboles me dan sombra: creo que ese es mi mayor logro. Se que moriré en esta hermosa ciudad que se ha quedado suspendida en el tiempo, podría decirte los secretos que conozco pero es más divertido que los descubras por ti mismo… sigo escribiendo, no me he arrepentido, algunos de mis libros se han vendido, hay quienes creen conocerme a través de ello, y me rio por eso, somos esas aves que picotean y picotean, dan dos pasos y picotean y picotean… Se que el día de mi muerte no habrá desfiles ni un mísero confeti, que no habrá risas ni baile ni gritos de millares de personas en mi nombre, que no se recorrerán las calles principales con mi cuerpo en movimiento, pienso esto mientras me levanto de esta banca en el parque, caminando entre los edificios antiguos de esta ciudad, siempre me gustó morir aquí, soy extranjero, mi ciudad esta tan lejos, y ya la música crece lentamente, de mi mente a mis labios, el ritmo en mis manos, y mis pies ya bailan en este atardecer que si fuera esto una película seria la mejor escena de este film. Mira como me voy alejando, en ese contraluz, y es divertido saber/creer que vencí al destino.

P.D. Por cierto la cámara de esta película la maneja la muerte, con esa túnica púrpura y ese olor a incienso, y esa risa vainilla y esos ojos chocolate. Mirame que tan lejos he llegado, mira como bailo, a pesar de ser un viejo,  mira cuanta energía, escucha la música de fondo, crece poco a poco, no mires a la cámara, música de cabaret y de circo, esta procesión que esta por empezar y no me sigue nadie gracias a Dios, estoy en el desfile de mi vida y no me sigue nadie.

* Primer capítulo y único de la autobiografía del poeta F. B.  que cuenta como se convirtió/decidió en/ser poeta.

Isaac Contreras

De epifanias y miedos

Las lineas atemporales que el universo fabrica para construir ideas…

Ayer escuche el nuevo disco de Jack White y en especial la canción “Entitlment” la frase(s) decía: “Every time I’m doing what I want to
Somebody comes and tells me it’s wrong (…)
Stop what you’re doing and get back in line
I hear this from people all the time
If we can’t be happy then you can’t be too
I’m tired of being told what to do
Yeah, I’m sick of being told what to do”

 

Ahora a un clic de distancia escucho la palabras de Jim Carrey, que complementan la linea atemporal, la epifania que surgió hace ya unos meses (en realidad,  años), entonces comprendi que no estaba equivocado, las epifanias se entienden una vez que se han terminado los miedos (es decir, la epifania se tiene en un periodo dual en el tiempo y espacio, ¿como explicarlo con palabras?, la epifania se tiene pero solo se comprende cuando tienes las ganas y lograr cumplirlas ahi, justamente en ese momento, comprendes que haz tenido una epifania, digamos que: la epifania es mirar hacia atrás y percatarse de todo el camino recorrido, teniendo un vago recuerdo que tenias las ganas de caminar y mira ahora donde estás), cuando cruces la primera meta, los primeros cien metros planos del universo (las medidas pueden ser tan cortas y tan largas) cuando te das cuenta que ya lograste salir de la famosa caja que tanto dicen, ahora solo te quedan 12 rounds para pelear por lo que tanto haz anhelado, el telón se abre, las luces encandilan

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¿Por qué facilitarle todo al lector? ¿Por qué no complicarlo? Arriesgarlo al limite de hacerlo parte del libro, y no simplemente ese juez/verdugo de ojos dispersos…piensa en sus manos, el lector tiene manos y tiene el libro entre sus dedos, yo no soy Monelle, pero también te hablaré de las formas

Una novela llamada “Hamburguesa clásica con papas y soda chica a solo 62 pesos” o “hay historias que no deberían terminar nunca”

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(Sentado en el restaurante pensando la gran novela observo como) una madre saluda a su hijo que le grita desde  la zona de juegos de plástico tan colorido y esas caras en los aviones, carros, trenes pegadas en la pared, recuerdo mi infancia, adentro de esos tubos, escondido,  salir de la escuela llegar a aquel (y ya cerrado local)  escondido, leyendo entre la tubería, escondidos de todos de todo, con mis gafas grandes y  atrapado en la historia, sumergido en la trama,  escondido en mi fortaleza… como me gustaría que esto fuera verdad, algo, un poco,  ni gafas, ni tubería, nada de libros en mi infancia mucho menos esa soledad que le cargo al personaje, así se da la 1 pm y el mesero me pregunta que si quiero algún condimento, deja dos  ranch y se va, vuelvo a comenzar a armar un lío de palabras, pensando, dudando, creando personajes que no serán mas que mi propio yo,  así empiezo a recapacitar en el titulo, que no  quede duda(que no y que no…) sobre esta belleza y terrorífica sensación de pensar historias, a todas horas, en todo momento, siempre alejado de una pluma  o un papel (¿por que no usas la grabadora de tu celular, por que no el app de notas? no es lo mismo, esa es la excusa) lo que quiero decir es, ir perdiendosé en la construcción de esa historia que nunca escribirás, dejarlo todo, abordar la trama, sumergirte en tu inconsciencia (¡carajo que gran historia! ) pero ahí queda inconclusa, sin una simple letra marcada-tatuada en algún lienzo… voy al baño me veo en el espejo, he dejado la mochila en la mesa,que valor al a traverme a dejarla ahí, con todo lo que tengo, con la vida portátil que me he cargado al hombro, que seria de mi si… explote, podría salir corriendo nadie pensaría que después de comer un ser común y corriente deje una bomba en la mesa dentro de la mochila, podría funcionar, así el personaje se involucra en el lugar, todos los terroristas son idiotas, este no lo seria este va a interactuar con el lugar, pasar sus últimos momentos de vida, comer una hamburguesa, el mesero le trae dos de ranch, la soda de siempre, las papas grandes -se lo merece, ¡esta a punto de explotar!- y luego al baño, mirarse al espejo, y hacerlo, simplemente ahí, sin pensarlo , es tan complicado escribir o describir al personaje que no debe de pensar, escribir sin pensarlo, la novela no funcionaria si no fuera esto un… así paso 10 minutos pensando en la historia, 10 minutos que podría aprovechar en un performance, justamente aquí, de la  nada, jalar la mesa y hacer una actuación, una danza interpretativa, entonces, tenemos al personaje terrorista en el baño, el bailarín en su performance, al niño leyendo en un túnel escondido, ¡claro! la madre, esa madre que lo saludaba y ahora le toma fotos encima de la silla, que aplaude, que busca el enfoque táctil, ahora, no, otra vez, otra foto, así, ya esta, el filtro, -¿cual será su cuenta de instagram? para hacer mas real esto- ella, la madre, ¿divorciada? pero puede que el padre este trabajando, es la hora de comida y la madre, pero ellos no tienen uniforme, los niños, quizás, ¿vacaciones? ¡como no lo había pensando! un trabajador ¡CLARO! el del ranch,  entonces, la clave es: “desea algo mas?” la respuesta “si por favor dos de ranch” pero no puede quedar ahí, todos piden dos, siempre dos, ¿algo mas?  tiene que ver algo mas, acaso que el mesero intente ser el héroe de esta historia? limpiar el baño y toparse a,  o saliendo de cagar, y, revisar ortografía, quizás pretender que sea el héroe, pero el twist, la mirada, el “era una broma, caíste, ¿listo para activarla?”  la ultima frase incluso debatir sobre si la hamburguesa que le sirvió estaba buena o no, una pequeña discusión sobre el tema y luego la llamada y, ¡NO! llamada no, una canción, la clave es la canción que pondrá un tercer cómplice para saber que deben detonarla, escuchan los primeros acordes observan la bocina, luego entre ellos, y -¡no era hombre, era mujer! esto no tiene nada que ver con la historia, por eso lo escribo, escribo que escribo…- olvido la historia por un momento, así acaba, así, sin terminar acaba la novela, estoy permeado de esta morfología, te maldigo Calvino, ¡te maldigo!, quizás toda historia nunca deba terminar, porque entro en la filosofía “quisista“? TODA HISTORIA NO ACABA NUNCA ¿acabar o terminar? cual que defina esto, que palabra que defienda esto,  ¿quien sobreviviría a una explosión en este lugar? ¿quizás el que esta leyendo-espiando (esto que escribo) en la mesa detrás de mi? pero, si yo estoy en el espejo viéndome que he tenido esta idea, ¿hay alguien que abrió mi mochila y revisa o porque no decir esta escribiendo esto? “dos de ranch, si como no…. aquí están tus dos de ranch, y ¡PUM!”

así sale el señor del baño peinándose, la madre con el niño en brazo lamiendo el cono de nieve se aleja del área de juegos, el mesero deja dos ranch en otra mesa, entonces esto es el fin o mejor dicho ¡Kaputt!

CARTA (IX): “Pero, ¿cómo fijar el momento exacto en que empieza una historia?”*

Aquí estoy, sentado, esperando, observando a mi alrededor, he llegado al sitio marcado, ya he hablado con la bibliotecaria que fue a buscar el libro, te reirías al saber que los estereotipos son tan reales, lo curioso es lo que acaba de pasar, es por ello que te escribo, en este sitio entre tantas tumbas, el aire es frío, hay niños que corren entre los sarcófagos, ¿cómo capturar una risa en esta carta para que la escuches? te decía, el motivo de esta carta es, como lo dije al inicio, que conocí al padre de los relatos, ¡SI! Justamente en esta biblioteca, quien iba a pensar que estaría junto a mi, en esta sala de espera, de lectura, de duermevelas… ¿que como supe que era él? Yo no lo supe él me dijo, ¿cómo se que era él y no un charlatán? Sencillo el libro que tenia en las manos estaba al revés. ¿qué que otra prueba tengo para darte razones reales? Me contó la historia que estas leyendo.

Me contó también que nunca encontraría el libro que estoy buscando, me contó también que pronto estaría tomando un avión para llegar a otro sitio y me contó que estaría terminando esta carta en tu departamento… y aquí estoy, quería darte una sorpresa, contarte todo en persona después de tanto tiempo, pero no estas, se que no ibas a estar…

Aun sigues guardando la llave donde mismo, veo cada rincón de tu departamento, no hay cambios, si los hay, pero no los grandes que uno espera… ¿de que color tendrás el cabello? ¿Será corto o largo?… La soda en el refrigerador, algo malo que te hice rutina, y que decir del cenicero lleno de tabacos, larga noche de insomnio al parecer o la novela era demasiado interesante para detener la lectura… Te quería contar la historia del padre de los relatos, esa historia que se interrumpe para empezar otra que se interrumpe para iniciar otra y así sucesivamente pero soy yo el que ahora me interrumpo al observar tu espacio sin ti, espero que no te enojes por tomar esta hoja donde te estoy escribiendo, ¿en que sitio lees mis cartas? ¿en que parte del departamento? ¿o acaso las lees fuera de este lugar? ¿lees mis cartas? Esto debería preguntar primero, se que sabrás que estuve aquí adentro antes de que encuentres esta carta, siempre fuiste obsesiva con en el orden, y aun mas en el desorden reorganizado como lo llamas, una trampa para aquellos que se meten en la vida de uno y creen que no se darán cuenta, aun recito esa frase que me dijiste un día… estoy en el lugar que siempre te gusto leer, tengo entre mis manos la novela que empezaste ayer, aun huele a nuevo el libro, y ese nombre tan nipón es tan de tu agrado, imagina que cambiara el separador a alguna otra pagina,  el caos que te produciría por un par de minutos recordando cuando fue que llegaste a esta parte de la historia y como es que no recuerdas nada, imagino tu rostro desencajado, preocupada por no saber donde quedaron esas lineas que leíste, pero no lo haré, ¿o si? Ya sabrás donde encontrar la respuestas, leí la ultima frase que subrayaste, siempre tus manías de rayar los libros, nunca nos entendimos en ese conflicto, tu rayando y yo reescribiendo en alguna nueva hoja y blah blah blah…

Espera, detente, me digo a mi mismo en esta carta, debo detenerme para hacer un ejercicio en este lugar, en esta tu habitación, me dedico a escribirte una carta dentro de esta carta, quien lo diría que repetiría el mismo factor que me contó el padre de los relatos pero ya ves, son los viajes que me dedico a hacer, me permean y aquí voy….

Este es el cuento escuchalo bien, o mejor dicho léelo bien:

Soy yo, yo, el que escribe esto, si, tu, tu eres quien escucha, estas aquí, ¿donde? En este mismo sitio donde yo estoy escribiendo, escribo que debo escribirte una cosa que no se como llamar para que tu la leas, o en este caso ¿escuchas? Ya no lo se, esto es difícil, escribir qué, para que me entiendas que estas en el mismo sitio donde yo he estado o en el mismo sitio en el que estamos, si, lo sé, repito lo mismo pero debes entenderlo, hacemos lo mismo desde hace, ¿cuánto tiempo repetimos la misma historia? Se que falso suena esto, se que tan falso suena como la literatura, pero no me importa, lo escuchas, lo lees, ve mi ojos, anda ve mis ojos mientras leo esto, por que ahora que escribí vuelvo a leerlo, date cuenta que esta carta la escribo primero para mi para después dártela, que egoísta suena, pero es lo cierto, no me importa porque se que esto lo entenderás tu, y no el que este a tu lado ¿hay alguien a tu lado? ¿estas sola? ¿por qué estas sola? ¿escribo esto para que alguien que este a tu lado vea mi interés por ti? ¿escribo para robarte o mejor dicho robarle tu atención a ese alguien que tienes a tu lado para que sepa que tu me estas leyendo, o escuchando? ¿por qué hablo de oír y leer, acaso lees en voz alta, acaso ese alguien esta leyendo tus pensamientos? Si claro, por que yo lo se, yo he estado ahí , me detengo, se que sabes que me he detenido de escribir esto para hacer mas largo este silencio, para exasperar a esa persona que puede estar a tu lado, si lo se, se que aunque nadie este a tu lado estas pensando en alguien que no soy yo, o si es al contrario, porque te conozco aunque puede estar alguien a tu lado pensaras en ese otro que puede ser una copia de mi, y digo copia por que has creado una imagen de mi, como yo lo he hecho de ti y esto es una confesión, una confesión que lo sabe todo el mundo y lo practica, por que nunca expresamos lo que debimos ser, lo que debimos hacernos sentir, pero hemos hablado de ello sin decirlo, por que he leído en tus ojos todo esto que escribo cuando ¿acaso estabas leyendo una carta de alguien cuando yo supe esta verdad? ¿acaso soy yo una copia de ese quien esta a tu lado? ¿acaso soy yo un reflejo de aquella persona que sabe que estas leyendo una historia exactamente igual, que transcurre en este momento y alguien se adelanto en el tiempo para escribir este momento cuando soy yo ese quien esta a tu lado? ¿te das cuenta? Le pregunto a él y no a ti, porque él ya alcanzo a leer esta parte, ¿entonces, esta carta es para ti o para él? ¿por qué hablo de él si podría ser ella, si podría ser otra cosa que no sea yo o al contrario que puedo ser yo y preferiría no serlo, que preferiría no saber que estoy leyendo esto en el mismo momento que lo leo que escribí esto para leerme? Si, lo sé, se que no puedo ser yo, porque por eso mismo me alejaste de tu vida, ¿ves que mentiroso me encuentro cuando soy yo el que ha decidido viajar por este mundo descubriendo todas aquellas aventuras que no me toco vivir? ¿entonces estas aventuras de quien son? ¿miento dentro de una mentira? ¿esto es verdad? ¿te das cuenta de mi cobardía al utilizar tantas preguntas y no dar ni una sola respuesta? Con amor este escritor que te escribe para que me leas, así cierro esta carta pero sin querer hacerlo, por que se que te aburre toda esta… iba a utilizar la palabra faramalla y no recuerdo si era esta u otra palabra que odiamos tanto, ¿tanto? Una sola palabra que guarda todo el rencor de (tu) mundo, y ya quiero detenerme por que he empezado a usar los paréntesis y “Ay de ti quien te detenga” como una vez dijiste, por eso, cerrando esta carta, te escribo que esta (¿perdida de tiempo?) a sido el mejor regalo que me has dado, p.d. tu departamento sigue igual, te recitaría aquella frase pero ya sabrás cual es, por eso te dejo este espacio en blanco para que ignoremos la distancia, y yo estoy aquí en este lugar que tanto te gusta leer, tus libros y ¿estas cartas?

Primera carta que no te cuento nada de mis viajes, solo interrupciones de posibles encuentros, es lo que aprendí del padre de los relatos, estoy aquí para estar allá, de los andes te escribo que viajo a Japón, no me preguntes porque el padre de los relatos dijo que lo haría, no el viaje, si no que preguntarías, quiero ganarle al padre para que sepa que no todo lo que sale de su boca es verdad. Así empiezo a terminar esta carta que inicie en el avión,   mientras observaba como un señor era guiado por su esposa en el recorrido de su nueva casa (bendita tecnología) así me surgió escribir esta carta que se que gracias a tu mala memoria no recordaras que la tomaste del buzón de correos, que la encontraras un día regada y empezará la paranoia de saber que estuve en tu departamento, que la ventaja de saber que lees las mismas cosas me confiere esta trampa, ¿cuanta verdad en una mentira cierto? Por cierto si hay alguien a tu lado, te saludo, no te asustes, no se quien eres ni me interesas, la que me interesa es la que esta a tu lado, ella, la única , la verdadera, exclusivamente ella, entiéndelo, ya sea que leas esta carta a su lado o te gane la curiosidad celosa y estés leyéndome a escondidas…

¿se habrá asustado cuando fingimos este juego de descubrirnos? Se que no le diste a leer la otra carta donde preparábamos toda esta faramalla, curioso verlo correr en medio de la noche sin despedirse de ti, gracias por mantener el skype abierto, me he divertido mucho, incluso el señor que va a mi lado lo vio y se divirtió tanto, él me presto su laptop para revisar esta broma, por cierto te lo presento el es el padre de los relatos, me lo encontré en el avión, aun faltan muchas horas para aterrizar, me ha dado unos segundos para escribirte esta carta, seguirá contándome una historia que cuenta historias que no acaban, ¿quien seria tan despiadado de hacer una novela que contenga muchas novelas sin finales?, no puedo imaginarme el infierno que seria…

Por cierto, curioso encontrarse a una persona en el avión que va al mismo sitio que tu, una biblioteca en cierta ciudad, pero, ya seria mucha coincidencia que estemos buscando el mismo libro, pero no me he atrevido a preguntárselo, ya regresa del baño, la aeromoza se parece a ti, todas las mujeres se parecen a ti desde que estoy lejos de ti, por eso no te extraño (tanto) por que a cada rato te veo en alguno otro cuerpo,  prometo que esta carta la enviare rápidamente en cuanto baje del avión pero primero tengo que ir a la biblioteca a fingir como no conozco todo esto que va a pasar…

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* Fragmento del libro “Si una noche de invierno un viajero” de Italo Calvino